La increíble casa menguante
En España, y en general en toda Europa, el
incremento desmesurado del precio de la vivienda y las
ganas de vivir en el centro de las ciudades han hecho
que unos agudicen el ingenio para adquirir una casa
y otros pretendan “hacer el agosto” al venderla.
En las grandes
ciudades, el metro cuadrado de vivienda está a
un precio escalofriante y los pisos de
tres habitaciones, dos cuartos de baño, salón
comedor, cuarto de estar y recibidor, han pasado a la
historia. La limitación del espacio
disponible, junto con los bajos dividendos del
capital mobiliario, han disparado los intereses
especulativos sobre los bienes inmuebles. Además,
la disminución de los recursos económicos
de los compradores, ha provocado que la superficie de
las casas esté menguando, hasta límites
alarmantes, para posibilitar las ventas.
El perfil del comprador está cambiando, como reseña
el suplemento Su
Vivienda del periódico El
Mundo en su artículo “El
divorcio, un nuevo negocio inmobiliario”. La
aparición en el mercado de perfiles de comprador
que viven solos o en pareja y sin demasiados recursos
económicos, como divorciados,
solteros emancipados, parejas
jóvenes que buscan su primera vivienda
y ancianos solos, ha provocado que en
doce meses, hasta junio del pasado año, las casas
de un dormitorio hayan pasado del 14% al 22% del mercado,
acercándose al 33% de la casa de tres dormitorios.
Mientras el Gobierno sigue pensando en cómo solucionar
el problema de la vivienda, compradores y vendedores lo
tienen bastante claro, los pisos de menos metros son la
solución. Las grandes constructoras, que antes
proponían fases de pisos de tres habitaciones,
cambian los planos rápidamente para construir bloques
con viviendas de sólo uno o dos dormitorios.
Algo que ya es habitual en Londres, donde
Living
Lets promueve urbanizaciones basadas totalmente en
pisos de un dormitorio en proyectos como el de Combeside,
empieza a ocurrir en España. Detinsa
comercializa en Madrid una promoción
en la que el 60% de las viviendas son de un dormitorio.
Y los proyectos innovadores van apareciendo poco a poco,
como las 64 viviendas de régimen protegido que
la Empresa
Municipal de la Vivienda de Madrid
está construyendo en el Ensanche
de Vallecas, que cuentan con pasillos elevados y tabiques
plegables que permiten variar el espacio de la casa en
función de la utilización.

Otra solución que cada día tiene más
adeptos es la reutilización de espacios inicialmente
concebidos para usos diferentes al de vivienda, locales,
sótanos, fábricas y naves industriales;
todo vale, aunque no siempre para las autoridades. Esto
obliga a buscar resquicios legales para conseguir que
un aburrido local comercial pase a ser un moderno
loft. Este fenómeno está presente en
todo el territorio español, en Barcelona,
Madrid
y el País
Vasco se encuentran casos, como se observa en artículos
aparecidos en Idealista.com
y en Diario
Vasco.
Ya hay empresas en España que
comercializan estos productos para que el cliente no tenga
que preocuparse de licencias, requisitos legales, construcción
y decoración, ofreciendo un producto llave en mano
de alta calidad y diseño vanguardista, aunque no
apto para todos los bolsillos. Loftown,
Loftspain,
Camden
Town, Madridinloft
y Rocío
Monasterio son algunas de las propuestas más
creativas.
En Madrid y Barcelona
se están empleando fórmulas y adaptando
espacios que habían sido rechazados por generaciones
precedentes. Son ejemplo de ello las corralas
en Madrid y los quarts
de casa, de 28 metros cuadrados, en Barcelona.
Ambos proyectos no aptos para familias numerosas.
También se dan casos de división de casas
grandes en varias pequeñas, aunque se puede correr
el riesgo de habitar una infravivienda
porque muchas de las normativas municipales aún
no admiten este tipo de micro viviendas.
Por ejemplo el Ayuntamiento
de Madrid exige, para otorgar licencia de
primera ocupación, que una vivienda sume
un mínimo de 38 metros cuadrados de superficie
útil, siendo suficientes 25 si el comedor sirve
de dormitorio. Todo lo que no alcance esas dimensiones
es considerado infravivienda y no recibe
la necesaria cédula de habitabilidad.

Las administraciones también están intentando
aportar soluciones innovadoras, como es el caso del mencionado
proyecto del Ensanche
de Vallecas, en Madrid. También la Generalitat
Valenciana, en su proyecto de viviendas de protección
oficial Sociopolis,
propone una vivienda para cada tipo de habitante, con
casas flexibles, abiertas
y adaptables a cada necesidad del ciudadano.
En el Reino Unido, donde según
un informe del Barclays
bajará un 20% el
precio de la vivienda, según informa el portal
Finanzas.com,
se han hecho especialistas en nuevas soluciones, muchas
de ellas avaladas por importantes arquitectos.

Las Guerrilla
Homes, como las denomina la BBC,
son casas alternativas, espacios independientes
y de reducidas dimensiones, instalables en espacios abiertos,
fuera de la ciudad o en las azoteas de los edificios.
Los proyectos M-House
y el mini-build Hut-on-a-Roof
o Lift-up
house de los arquitectos londinenses Mae,
no son aptos para gente de mente cerrada.
En
Alemania, Werner
Asisslinger y su equipo de arquitectos proponen Loftcube,
para situar en las azoteas de los edificios, y Luigi
Colani ha diseñado la COLANI
Rotor Haus, casa cilíndrica de 9 metros cuadrados
que se puede instalar en cualquier pequeño terreno.
También hay propuestas innovadoras en Estados
Unidos. Como MetroShed,
ideado para vivir en los jardines, y las soluciones originales
de Architecture
and Hygiene basadas en el reciclaje, como $99,000
house, Quick
House y 12
container house. Esta última opción
es probablemente la más sorprendente y son muchas
las posibilidades que hay para vivir
en un contenedor.
No faltan soluciones artísticas y de diseño
como la burbuja futurista a base de figuras geométricas
SpaceFrame,
que propone N55;
el proyecto español emancipator,
habitáculo hinchable en forma de burbuja, de emancipator.org,
que sirve para independizarse sin salir de la
casa familiar. O las propuestas de T@B,
que quizá no sean para vivir, de momento, pero
que recuerdan a las famosas roulottes
de las películas americanas.
Los muebles, los estilos de vida y el concepto del espacio
en el hogar se ven trastocados al reducirse los metros
cuadrados, por lo que no es mala opción seguir
el consejo de IKEA
y empezar a pensar en metros cúbicos. Para ello
habrá que buscar todo tipo de soluciones que ayuden
al máximo aprovechamiento del espacio. Muebles
plegables,
camuflables, adaptables,
multifuncionales y elementos
divisorios móviles, se convertirán
en imprescindible en las mini casas del futuro.
Ya
en 2003 el Museu
de les Arts Decoratives de Barcelona organizó
la exposición Living
in motion, diseño y arquitectura para vivir con
flexibilidad en la cual se hacía un recorrido
por la evolución de los muebles convertibles, desde
sus orígenes hasta la actualidad.
Parece que todo vale con tal de estar “ubicado”,
que las azoteas se conviertan en solicitados
espacios donde albergar un moderno cubo de 45 metros cuadrados
de puro diseño, que las plantas bajas con escaparates
descubran al mirar a través de ellos una acogedora
casa o que un terreno de 5 por 4 metros pueda dar cabida
a una creativa casa prefabricada de cuatro alturas.
Muy pronto vivir en un container o un
cilindro dejará de ser una fantasía
futurista, para convertirse en la realidad que salpicará
el paisaje de las grandes ciudades.
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