Copyleft: el saber libre
Como contraposición al Copyright nace el Copyleft. Más
allá del juego de palabras, el Copyleft se desmarca del
concepto tradicional de derechos de autor, ofreciendo una alternativa
a los modelos comerciales de difusión cultural.
El Copyleft
es un concepto creado en los 80 por el “movimiento
por el software libre", cuyos principales representantes
hoy son GNU
y FSF,
que buscaba inicialmente la redistribución del software, con
o sin cambios, dando la libertad de copiarlo y modificarlo,
en contra del uso privatizado del mismo con fines comerciales.
Nace como una vía alternativa tanto a los derechos de autor
como al modelo de difusión cultural de nuestra época, buscando
por igual el acceso de todo el mundo al conocimiento y el beneficio
de los autores. No cabe duda de que es una alternativa complicada
pues, aunque busca el bien social y del autor, hay quien opina
que el Copyleft atenta contra la propiedad
intelectual y, por lo tanto, contra el creador de la obra.
Pero son muchos los autores que desmienten esta afirmación asegurando
que el beneficio social se obtiene de la difusión gratuita,
ya que el conocimiento no pertenece a nadie, mientras que el
beneficio del autor se obtiene a partir de la máxima que dice
que a mayor difusión de una obra, mayor prestigio del autor
y mayor demanda comercial, con lo que el creador obtiene ingresos
en forma de solicitudes concretas de su obra.
Así, son muchos los canales indirectos por los cuales el autor
puede sacar beneficio, como explica el colectivo Wu
Ming. Pongamos por caso a un escritor novel, desconocido
y al que no le publican sus obras; puede abandonar su vocación
o bien distribuir su obra libremente por la red. Si la novela
es de calidad, tendrá muchos lectores y repercusión. Puede que
las editoriales se interesen por el libro, y al final se lo
editen, por lo sí tienen que pagar al buscar un fin comercial.
Pero si la obra está libre y gratis en la Red, ¿quién
lo va a comprar? Pues muchos, desde los que han leído la obra
y compran el libro para regalar, hasta los que les gusta conservar
los libros que han leído… y por supuesto, los que no tienen
acceso a la Red.
Creative
Commons es la organización sin ánimo de lucro
estandarte del Copyleft. Fundada en 2001, por
el profesor de derecho de Stanford Lawrence
Lessig, esta organización ha desarrollado una serie de licencias
que dan cobertura legal a cualquier autor que quiera publicar
sus obras dando derecho a copia y distribución. Las principales licencias
Creative Commons son:
“Reconocimiento”, con la que se debe reconocer
y dar crédito al autor original.
"No Comercial”, que no permite la utilización
de la obra con fines comerciales.
“Sin Trabajos derivados”, bajo la que no se puede alterar,
transformar o añadir nada a la obra.
“Compartir por igual”, que da cobertura a las obras
que se pueden alterar, transformar o añadir contenido siempre
que se mantenga su publicación bajo el mismo tipo de licencia
que la original.
Esta organización ha sido capaz de aglutinar a muchos de los
autores que quieren el Copyleft para sus obras.
En su web se pueden conocer cuáles son los trabajos que
han solicitado algunas de estas licencias y es posible consultar
todas las obras en su
directorio, las cuales están clasificadas por tipo de material.
Allí, nos encontramos trabajos sorprendentes y tan dispares
como una Guía de Viaje de Tokio, Galerías Fotográficas, Documentales, Material Lectivo y hasta Lecciones de Hipnosis.

El trabajo inicial de Creative
Commons ha sido la base que ha permitido que algunos creadores
difundan sus trabajos protegiendo la autoría de los mismos.
Pero cada uno puede cubrir sus necesidades con soluciones propias,
como es el caso de Consumo Cuidado
que ha creado una licencia específica para dar cobertura a sus
diseños, objetos domésticos sobre todo para la iluminación,
naciendo de esta iniciativa la Licencia Freeware Freebuild, que sirve para regular el ámbito
del diseño industrial.
Es increíble la cantidad de material que navega libremente por
la red. Desde iniciativas individuales, a trabajos de grupos
en colaboración que llevan a cabo obras ingentes. Como la Wikipedia,
enciclopedia que pasa por ser una de las más útiles, completa
y actualizada de Internet, realizada por todos aquellos internautas
que han querido participar, plasmando sus conocimientos en cualquiera
de las entradas de esta enciclopedia virtual.
Las obras, fruto del esfuerzo de un creador, son libres. Y ahora
más libres que nunca con el Copyleft, que favorece
la difusión y el uso del conocimiento por una gran parte de
la población. Lo único evidente es que este concepto tendrá
que ser contemplado por las diferentes industrias, que no pueden
obviar el hecho de que hoy en día es posible grabar un cd o
escanear un libro sin ánimo comercial o de lucro con métodos
domésticos.
El Copyright, ese intento de poner puertas
al campo intentando controlar la evolución, se tambalea. Al
fin y al cabo el Copyright es un invento moderno y cabe preguntarse
cuántos de los libros antiguos habrían llegado hasta hoy si
en el momento de su creación se hubieran puesto quisquillosos
con lo de la propiedad intelectual y la prohibición de la “reproducción
total o parcial de este documento”.
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