Trabajador feliz, rentabilidad asegurada
En un momento en el que el mobbing o acoso moral puede acechar en cualquier
trabajo y que las jornadas laborales interminables parecen
atenazar la vida privada de los trabajadores, algunas
empresas empiezan a tomar conciencia de la importancia
de cuidar y mimar a sus empleados. Más horas de trabajo
y mayor rigidez laboral ya no son sinónimo de mayor productividad.
La importancia del
tema es evidente, hasta el punto de que el prestigioso IESE
de la Universidad
de Navarra tiene un centro de investigación,
el Centro Internacional Trabajo y Familia (ICWF),
cuya misión es “ayudar a la alta dirección de las
organizaciones a crear un ambiente familiarmente responsable
(…) esencial para el bienestar de las sociedades,
organizaciones de individuos (…) mejorar la competitividad
de la empresa reforzando el compromiso
de la gente con su organización (…) mejorar
las circunstancias y las trayectorias profesionales de las
personas en las organizaciones, imprescindibles para conseguir
empleados equilibrados que quieran mantener una
vida personal de calidad.”.
Los estudios realizados concluyen que las
inversiones destinadas a crear un buen entorno laboral y
a facilitar la conciliación de trabajo y familia
optimizan el rendimiento de los trabajadores; y acaban siendo
una de las mejores inversiones posibles
de la empresa.
Lamentablemente, en la actualidad y dentro de la U.E., las
empresas españolas son probablemente las
que menos recursos dedican a la consecución
de objetivos de este tipo, tan poco “visibles” en la cuenta
de resultados y en el balance de la explotación.
Lo cierto es que las políticas empresariales de
recursos humanos destinadas a favorecer la promoción
profesional, la conciliación de vida laboral
y familiar, la resolución de los problemas personales
y la flexibilidad de horarios, dan como
resultado trabajadores más felices, equilibrados y motivados,
mejores rendimientos y mayor cumplimiento
de las obligaciones profesionales; en definitiva, empresas
más rentables.
La consultora Great Place
to Work Institute, con sede en EE.UU. y filiales prácticamente por todo el mundo,
publica anualmente en 24 países diferentes la lista de los mejores entornos de trabajo y
los premios Best Workplaces. En esta clasificación
pueden participar empresas privadas, organismos y empresas
estatales y ONG´s, con un mínimo de 50 trabajadores, que
se inscriban en el estudio.
La clasificación 2005 en España
está encabezada por la consultoría estratégica Bain & Company Iberica Inc.; seguida de
Danone, que ocupó el primer lugar en 2004 y el segundo en 2003, y los laboratorios farmacéuticos Lilly. La realidad de las empresas españolas
comprometidas con la satisfacción total
de sus empleados, aun siendo pocos los ejemplos por el momento,
es alentadora.
Por ejemplo, en Danone se libra los viernes por la tarde y
los trabajadores disfrutan de flexibilidad en los
horarios de entrada y salida, en las fechas de
vacaciones y se facilitan los permisos de maternidad
más allá del marco legal obligatorio. En su plantilla
más del 25% son mujeres y tiene un departamento específico
denominado Departamento de Relaciones Humanas.
Los sueldos están en función de los logros personales y
tienen programas de formación y promoción
profesional a los que se apunta el 70% del personal.
Vodafone es también una empresa adelantada
en este sentido. Desarrolla una Política de Beneficios Sociales para sus empleados
que incluye seguro de salud con ventajas
para los familiares, planes de pensiones sufragados por
la empresa, créditos en condiciones ventajosas
y seguros de vida y accidentes. Además facilita la conciliación
de la vida laboral y familiar con medidas tales
como la ampliación de la baja por maternidad de 16 a 18
semanas, la “baja por paternidad” de cinco
días (siete días si es con desplazamiento), dos horas diarias
de lactancia hasta que el niño cumpla 1 año (la legislación
regula 1 hora durante nueve meses), excedencias
para el cuidado de los hijos hasta los 4 años y
para el cuidado de familiares discapacitados, permiso
retribuido por hospitalización o enfermedad grave
de algún familiar y ayudas económicas a
familias numerosas, por hijos discapacitados y para gastos
de guardería.
Lilly España alcanza el segundo puesto
del estudio Best Workplaces - España 2004
con su política de retribuciones que contempla planes de pensiones,
seguros de vida y opciones especiales de compra
de acciones de la compañía para sus empleados,
dentro de lo que llaman cultura empresarial que incluye los horarios
flexibles, el traslado gratuito de trabajadores,
puesta a disposición de los empleados de las instalaciones
de la empresa y programas de formación constantes.
IBM, dentro de política de respeto por el individuo promueve
que los empleados se sientan productivos, a gusto y con
posibilidades de alcanzar todo su desarrollo profesional.
Además, basa su política laboral en la flexibilidad dotando
a sus empleados de tecnologías móviles
que les permiten realizar su trabajo a distancia,
por ejemplo en su casa, buscando la eficiencia,
la consecución de objetivos y el equilibrio entre vida personal y profesional.
Sanitas, cuida a su equipo humano con entornos de trabajo que disponen de amplios
espacios con luz natural y plantas, gimnasio,
zonas comunes de descanso e incluso restaurante con menús
revisados por asesores nutricionales. La
semana laboral de 33 horas sin reuniones de
trabajo “a última hora” les permite disfrutar de la vida
familiar. Además, Sanitas colabora en el Programa Óptima del Ministerio de Trabajo
y Asuntos Sociales, con medidas encaminadas a conseguir
la igualdad entre hombres y mujeres.
Cajamadrid, que ocupó la primera posición
del ranking 2003 Great Places to Work, invierte
más de 12 millones de euros anuales en la formación y el
desarrollo de sus 12.500 empleados que realizan dos o tres
cursos al año y disfrutan de ventajas sociales,
sanitarias, créditos a bajo interés y muchas
otras ventajas que, evidentemente, refuerzan el orgullo
de pertenencia que exhiben sus trabajadores y hacen
posible que su índice de rotación de empleados sea sólo
del 0,5%.
Mercadona en su política de recursos humanos contempla el empleo
fijo en el 100% de los casos, realiza proyectos
de formación continua y acaba de ampliar sus prestaciones con cinco meses de baja
por maternidad, además de haber inaugurado ya tres
guarderías para sus empleados.
Por supuesto, la revolución en materia de recursos humanos
en la empresa alcanza muchos países del primer mundo. En
EE.UU. la primera empresa clasificada en
el ranking 2005 Great Place to Work es la cadena
de pequeños supermercados Wegmans, cuyos
empleados tienen cubiertos todos los servicios sanitarios,
en un país donde la sanidad es privada, y que desde 1984
ha invertido 54 millones de dólares en la formación
de sus empleados. No en vano su revolucionario
leiv motiv define fielmente su curiosa filosofía
“employees first, customers second” (primero los
empleados, luego los clientes).
Y, como no, Microsoft disfruta de una representativa presencia
en las listas de Great Places to Work de casi todos los
países. Su política de recursos humanos y los beneficios derivados se exportan a todos los
países donde opera. Una de sus máximas es la de alcanzar
un equilibrio óptimo entre vida
familiar y profesional. Para ello dispone de guarderías
en sus instalaciones, servicio de apoyo para empleados en
la adopción de niños, planes de pensiones,
cobertura sanitaria, descuentos en los
productos de la compañía, y cómo no, formación continua.
En las oficinas de Redmon, en Washington sus trabajadores
disfrutan de espectaculares instalaciones que incluyen:
25 cafeterías, zonas de paseo, canchas
de fútbol, baloncesto,
béisbol...
La Fundación Independiente, que busca una sociedad
española abierta, participativa y solidaria,
ha editado “España en Hora”, libro verde para la racionalización
de los horarios españoles y su normalización
con los de los demás países de la Unión Europea,
y su Presidente, Ignacio Buqueras, apuesta por una revolución
en este ámbito, haciendo hincapié en que "Necesitamos una
revolución en materia de horarios de trabajo", en una entrevista concedida a Laboris.
Afortunadamente, visto lo visto, las nuevas políticas
de recursos humanos parece que van a girar en torno
a varios ejes: prestaciones sociales especiales
y ampliadas, formación continua, motivación y
equilibrio y conciliación de la
vida laboral con la profesional. Aceptando, por
fin, que las interminables jornadas laborales no revierten
en una mayor eficiencia o productividad
y haciendo que el pensamiento empresarial gire en torno
a la realidad: trabajadores felices = trabajadores eficaces.
Esperemos que redunde también en los clientes.