Mercaderes del Templo
Con la llegada de la era digital la tecnología
deja de representar para las religiones de todo el mundo
un invento del maligno. Todo lo contrario, es casi una
herramienta divina. La nueva evangelización es
ahora digital y el mercado de la Fe adquiere dimensiones
universales. Desde las clásicas estampitas hasta
las apuestas virtuales sobre la elección del Papa,
pasando por la conversión online al judaísmo,
tanto lo material como lo espiritual tienen su hueco en
Internet.
El 64% de
los norteamericanos, lo que equivale a 128 millones
de personas, ha consultado alguna vez contenidos
religiosos en Internet. Estos son los reveladores datos
del informe
hecho público por Pew
Internet & American Life Project, organización
dedicada a evaluar el impacto social de Internet. El volumen
de negocio que emana del consumo masivo
de contenidos religiosos resulta así
una evidencia. La
omnipresencia de Dios traspasa el terreno espiritual hasta
alcanzar de lleno el corazón de Internet, convirtiendo
la religión en uno de los contenidos por excelencia.
Los antecedentes se remontan hasta 1986 cuando Ecunet
surge como la primera comunidad cristiana online.
A esta iniciativa le siguieron la primera iglesia en el
ciberespacio, en Godweb.org,
y los cientos de comunidades religiosas online que existen
hoy en día.
La
tendencia actual apunta, sin embargo,
hacia comunidades virtuales multirreligiosas,
como Beliefnet.com
que da cabida a 22 confesiones diferentes. En esta evolución
se adivina un cambio de estrategia fundamental. Con la
irrupción de la publicidad y los
banners en portales como Beliefnet
se disipa el espíritu de las primeras comunidades
religiosas virtuales para dar paso al boyante negocio
de la Fe.
La prueba
inequívoca de esta nueva concepción
mercantil es el rendimiento económico
del fervor religioso desatado tras la muerte del Papa,
que algunas empresas han logrado exprimir. Líneas
aéreas de bajo costo que operan por Internet,
como la polaca Wizz
Air, sin ningún pudor aumentaron las
tarifas de sus vuelos a Roma con ocasión
de los funerales de Juan Pablo II.
Mientras esperábamos la correspondiente fumata
blanca las casas de apuestas
hacían su particular agosto con las quinielas acerca
de la identidad del nuevo pontífice. La casa de
apuestas online Paddy
Power desarrolló una página exclusiva
para recibir apuestas
por los cardenales papables.
El merchandising religioso
es una de las principales fuentes de ingresos.
Las páginas web dedicadas a la venta de artículos
religiosos se cuentan por cientos. El portal dedicado
al comercio online Cafepress
cuenta con una sección
dedicada en exclusiva a los artículos religiosos.
Los católicos ortodoxos tienen toda una gran superficie
virtual repleta de iconos,
candelabros
y hasta vino
sagrado en
OrthodoxMall.com. El amplísimo catálogo
online de EWNT
(Red Global Católica) incluye arte, libros y vídeos;
y los pecadores pueden encontrar el jabón para
lavar los pecados, Wash
Away Your Sins, y otros accesorios para la
casa a través de la Red.
Incluso
el gadget
religioso ha irrumpido en Internet. Las mujeres
musulmanas ya pueden adquirir online
los modelos más vanguardistas de velo,
para realizar actividades como tenis y aeróbic, a través
de la página web Capsters.
Mientras que las Sagradas Escrituras
no renuncian a la versión gadget de la
Biblia
electrónica, con el Antiguo y el Nuevo Testamento
en versión estándar americana.
Hoy en día, hasta los móviles
son susceptibles de profesar una religión. La compañía
coreana LG
electronics fue la pionera con la comercialización
de un móvil específico destinado a la comunidad
musulmana, el LG
G5300. La característica que diferenciaba este
modelo era la incorporación de un dispositivo GPS,
que permitía localizar la orientación
de La Meca para guiar los cinco rezos diarios
de la doctrina musulmana. La misma empresa coreana ya
ha puesto a la venta el F7100
modelo actualizado que, además de disponer de brújula
interna, incorpora una alarma que advierte a
los fieles sobre las horas de rezo.
Estos
precedentes han marcado tendencia. La empresa dubaití
Ilkonetel
y su modelo Ilkone
i800 van un paso más allá: sus prestaciones
incluyen la posibilidad de oir la llamada al rezo
del muecín, el texto completo
del Corán, calendario musulmán
y del Ramadam con conversor de fechas
y paso automático a modo silencioso con vibración
para los 40 minutos de rezo.
Pero la comunidad musulmana no es la única que
se beneficia de aplicaciones religiosas específicas
de la tecnología móvil. Según publica
TimesOnLine,
una empresa de telefonía israelí ha lanzado
al mercado los teléfonos Kosher
para judíos ultraortodoxos.
Los terminales son teléfonos Motorola
modificados para no permitir navegar
por Internet, enviar o recibir mensajes y con los números
considerados indecentes bloqueados. Su comercialización
es resultado de la férrea oposición
que los rabinos mostraban al uso de móviles.
Además este móvil no se podrá usar,
salvo en casos de emergencia, durante la jornada de descanso
del Sabbath.
La tecnología móvil también tiene
su particular aplicación para la comunidad
católica. La página web noruega
GospelSearch
ha logrado traducir el Padre Nuestro
a 160 palabras de lenguaje SMS. Su intención:
trasladar esta particular traducción a la totalidad
del texto bíblico, la Biblia
SMS. Y aunque es difícil predecir el éxito
de estos servicios entre los fieles, a mediados de 2003
la BBC
informó de que la empresa británica especializada
en mensajes para móviles W2WAVE
había puesto en marcha un servicio de envío
de SMS´s con textos bíblicos.
Pero el calado de la Fe en Internet ha logrado traspasar
las barreras de lo material y ahora se enfrenta a un desafío
puramente místico y espiritual. El rabino
Celso
Cukierkorn organiza conversiones al judaísmo
vía Internet. A través de su página
web ConvertiontoJudaism.com
examina online, después de 8 unidades didácticas,
a los que eligen
el judaísmo y cumplen con los requisitos
necesarios.
Más fácil es el peculiar y quizá
poco fiable Hindu
Convertor, que como si fuera un simple conversor de
euros convierte al hinduismo a cualquier
internauta en cuestión de segundos.

La compañía de Software italiana Plug
and Pray también ha hecho de la religión
su peculiar fuente de ingresos. Ofrece kits de
conversión y adaptación de software
y ordenadores destinados a cristianos,
hindúes,
budistas,
musulmanes
y judíos.
Aunque en este caso la conversión sea realmente
del ordenador, que puede personalizarse en función
de la religión profesada por el usuario.
Las peregrinaciones son otro de los ingredientes
imprescindibles dentro de la doctrina de muchas religiones.
Con motivo del viaje de Juan Pablo II a Lourdes
el verano de 2004, la página web francesa
Croire
aprovechó para hacer caja: por 5 euros los internautas
pudieron realizar una peregrinación virtual
al santuario francés según informó
la agencia Reuters
a través de Yahoo.
La tarifa incluía la plegaria
del internauta y el encendido de una vela en
la gruta escenario del milagro.
Fuera
de la Red, una experiencia religiosa más que virtual
es la visita al parque temático
Holy
Land Experience, que ofrece a sus visitantes una completa
recreación de los escenarios de Tierra Santa. Según
el diario El
Mundo en este complejo, situado en Orlando (EE.UU.),
se puede asistir desde el nacimiento de Cristo hasta su
crucifixión a través de numerosas representaciones
teatrales. Incluso la comida atiende
a referencias bíblicas.
Y es que la puesta en escena es un ingrediente imprescindible
para captar fieles y que también tiene su protagonismo
en las oraciones y plegarias online,
como las de Church
of Fools, que ofrece servicios
religiosos online con curiosas recreaciones
en 3D, patrocinados por la Iglesia
Metodista británica.
Rezar el rosario pasando cuentas virtuales
mediante el ratón es otro modo
de evangelización ciberespacial, gracias a las
cuentas del
e-Rosario de Absolution-online,
aunque la página está dedicada principalmente
a la confesión
de los pecados y su posterior absolución.
The
Confessor sigue la estela de esta iniciativa y absuelve
a los fieles de sus pecados en pocos minutos usando el
set de confesión “que usan
cristianos de todo el mundo”.
Pero
mientras que El
Vaticano ya advirtió en 2003, según
TimesOnLine,
que las confesiones por Internet no conllevan en ningún
caso la absolución de los pecados, la web Divinemediator,
aunque es una iniciativa comercial alejada
de cualquier confesión religiosa, ofrece un certificado
de absolución por un módico precio.
La polémica en torno a los confesionarios virtuales
está servida.
La comunidad musulmana también
se enfrenta a una importante revolución en la práctica
de su rígida doctrina. La web Wadi-a-Hussain
ha convertido el camposanto de la ciudad
pakistaní de Karachi en el primer
cementerio chií online. Gracias a la posibilidad
de descargar
vídeos de funerales y al potente
buscador online de tumbas, los familiares de las personas
allí enterradas pueden salvar la distancia con
sus allegados fallecidos.
Como reacción a la masiva evangelización
de la Red, también los internautas peleados con
la Fe tienen su hueco. Apostatas
online proporciona a los navegantes la información
necesaria para renunciar a la religión
católica. A partir de un sencillo formulario,
esta web permite hacer llegar a las jerarquías
vaticanas la intención de los fieles desengañados.
Aunque históricamente reñidas con
el progreso, las religiones de todo el mundo
comienzan a sucumbir a la fuerza del presente. Sobrevivir
a los tiempos significa aceptar sus reglas y las reglas
vigentes hoy establecen que no estar presente en Internet
significa no existir. Y si además las nuevas
tecnologías proporcionan una potente
herramienta de evangelización y un pozo
sin fondo de beneficios económicos,
el negocio es redondo. Ya pueden ir en
paz.