Algo más que sexo: la revolución Swinger
Intercambiar parejas o acudir sólo a una fiesta
para practicar sexo liberal es una práctica cada
vez más común. En esto reside el movimiento
Swinger, que busca disfrutar del sexo sin tabúes
y sin tener que avergonzarnos de ello. Soltero o casado
da lo mismo, lo importante es divertirse compartiendo
casi todo.
El Movimiento
Swinger alude a un estilo de vida basado en disfrutar
del sexo sin inhibiciones. No importa el estado civil
ni el aspecto físico, lo único importante
es ser capaz de disfrutar de una sexualidad diferente
y estar dispuesto a respetar al resto de los compañeros
de actividad.
La palabra Swing
se empieza a utilizar en los años 20 en referencia
a la música de jazz y al modo en el que esta invitaba
a balancearse. En los años 70 empezó a llamarse
de este modo al intercambio de parejas. Fue entonces cuando
aparecieron los primeros clubes dedicados al Wife
Swapper o Intercambio de Esposas.
En los 80 esta actividad perdió popularidad debido
a la aparición del SIDA, pero
hoy el Swinger está experimentando
un auténtico renacer.
La mayoría de los swinger suelen
ser parejas estables que buscan animar su vida sexual.
Según ellos, la relación no sufre con esta
práctica, sino que al contrario, sale reforzada.
El Institute
for Advanced Study of Human Sexuality en su estudio
Today's
Alternative Marriage Styles: The Case of Swingers
dice que el 59% de los swinger se consideran
felices y el 32% muy felices y con una vida mucho más
excitante. Además el 70% no tiene ningún
problema con los celos y sólo el 6% admite que
éstos les causan verdaderos problemas.
Está claro que no se puede hablar del Swinger
como algo nuevo, pero lo cierto es que en poco tiempo
ha experimentado un gran auge. Por todo el mundo están
surgiendo infinidad de clubes
registrados para la práctica de esta actividad.
La lista de clubes más fiable, la inglesa Clubsandparties.com
, nos muestra que en este momento existen 1.455 clubes
dados de alta. El país que más tiene es
USA con 408 seguido de Italia con 161, Inglaterra con
132, España con 113 y Francia con 107. Por ejemplo,
la página inglesa Dirty-David
una de las más populares, tiene una base de datos
con 300.000 miembros activos.
Es cada vez más común que se organicen convenciones
y eventos para que la comunidad de swinger
se conozca. Casi todas las webs Swinger
ofrecen una base
de datos de libre acceso para los socios con fotos
de parejas o singles asociados para que se pueda elegir
sin llamarse a engaño. Revistas específicas
para este grupo también son cada vez más
habituales: Lifestyle
impresa o Sexherald.com
en la web, por ejemplo.
Que está de moda es incuestionable. En series de
televisión como Six
Feet Under se recrea una fiesta Swinger.
El documental Sex
With Strangers, de Joe
y Harry Gantz hace un seguimiento durante un año
de parejas que lo practican, y películas como The
Ice Storm, de Ang
Lee muestran a sus protagonistas participando en una
reunión Swinger.
También es habitual leer sobre el tema. The
Guardian, en su artículo What's
love got to do with it?, describe una velada Swinger
en La
Chambre Club, uno de los más afamados clubes
de Inglaterra. The
New York Times publicó un artículo,
Le
Relapse: Libertinism makes a comeback in French Clubs,
donde se analizaba la situación de estos clubes
en Francia. Michel
Houellebecq con su polémica novela Elementary
Particles o Terry
Gould en su didáctica guía sobre el
tema The
Lifestyle : A Look at the Erotic Rites of Swingers
nos ilustran desde puntos de vista diferentes acerca de
este movimiento.
El Swinger interesa muy especialmente
a la mujer. Generalmente esta toma un rol muy activo y
aunque frecuentemente es el hombre el que propone una
primera cita, suele ser la mujer la que insiste en repetir
la experiencia. Tal vez por eso es cada vez mas común
que en revistas
femeninas se hable sin tapujos de este tema...

El movimiento
Swinger incluye una amplia
gama de las
prácticas
sexuales. Se puede practicar sexo con la propia pareja
mientras otros miran, se puede mirar mientras otros tienen
sexo con tu pareja, puedes besarte o practicar sexo oral
en grupo o tener sexo con otra persona que no sea tu pareja,
que suele ser la más frecuente.
A fin de evitar malentendidos y situaciones incómodas,
el
Swinger cuenta con unas
normas
muy precisas que deben ser conocidas y respetadas por todos
los participantes. Estas hacen referencia al modo de comportarse
durante los pre-encuentros, en el encuentro propiamente
dicho, y también en el post-encuentro a fin de evitar
que éste se transforme en un des-encuentro.
Tratar a los demás con consideración, sensibilidad
y discreción, no mentir sobre el aspecto físico,
dejar claro qué es lo que se desea y lo que no, usar
condones, mantener la higiene personal, no acudir con parejas
ocasionales, contestar a los mensajes, aunque sea para decir
no al encuentro y sobre todo, nunca ejercer la violencia…
son tan sólo algunas de las normas comunes para los
swingers de todo el mundo.
Los
swingers no cuentan con un perfil concreto.
Podemos encontrar casados, divorciados, solteros, estudiantes,
profesionales... No hay que tener una personalidad concreta,
sino simplemente que los prejuicios no sean una barrera
para probar nuevas formas de practicar el sexo.
Abundan los hombres solteros que se ofrecen para formar
tríos. En este caso, siempre deben estar dispuestos
a respetar las normas de sus anfitriones, cualesquiera que
éstas sean. En algunos clubes se ofrecen
catálogos
de hombres y mujeres que quieren hacer
Swinger
con otras parejas. En el caso de mujeres es frecuente la
bisexualidad que, sin embargo, entre hombres no está
bien vista. Los
Gay
Swinger tienen una comunidad propia, con códigos
y lugares de reunión específicos.
La prevención de enfermedades de transmisión
sexual es un elemento fundamental en las prácticas
Swinger. Así, aunque en
muchas
páginas oficiales se dice que se trata de un
grupo de bajo riesgo debido a que sus miembros no dudan
en tomar todas las precauciones necesarias, en la práctica
nunca sobran las precauciones para evitar contagios.
Por ejemplo, en
Swingin
Tips nos aconsejan algunas prácticas que hacen
el sexo más seguro. Por supuesto el uso del condón
es fundamental, pero también la práctica del
Soft
Swing basada en la fantasía, la masturbación
y el masaje puede ser una buena opción.
El mundo
Swinger se organiza a través
de asociaciones. Cada país cuenta con la suya, pero
hay una que sobresale entre las demás,
NASCA.
Comenzó como la organización de Norte América
y se ha convertido en la Asociación Internacional
de la Comunidad Swinger. Ofrece servicios que van desde
directorios de
clubes
o
servicios
vacacionales adaptados para disfrutar de la vida
Swinger,
a la organización de seminarios y
convenciones.
Toda la información ofrecida por
NASCA
cuenta con su garantía. Este aspecto es importante
puesto que en ocasiones bajo la apariencia de
Swinger
se esconden ofertas de prostitución, ajenas a la
filosofía de este movimiento.
Internet ha sido un elemento muy importante en el desarrollo
de este movimiento, ya que supone el mejor soporte para
intercambiar
información
y comunicarse. De hecho, la mayoría de las organizaciones
del mundo
Swinger disponer de un sitio
web propio. En general, las webs suelen contar con un apartado
con anuncios de contacto. En la mayoría hay que registrase
y en algunos casos, pagar para acceder a este servicio.
Con ello se disuade a los curiosos.
Es obvio que conviene ser cuidadoso a la hora de responder
a estos anuncios. Es importante asegurase muy bien de con
quién se contacta antes de intercambiar datos personales
y mucho más aún si lo que se intercambian
son fluidos. Generalmente al contestar a estos anuncios
suele establecerse una conversación que permite conocer
mejor la naturaleza concreta de nuestro interlocutor. Suelen
fijarse citas previas para conocerse y evitar fraudes y
situaciones peligrosas.
La cita puede tener lugar en un hotel, aunque lo más
frecuente es acudir a
locales
acondicionados para estos encuentros. Los hay por todo el
mundo.
Australia,
Sudáfrica,
Thailandia,
Argentina
o
España
son sólo algunos de los lugares donde es posible
encontrar
clubes
Swinger.
Restaurante, sauna, jacuzzi, bar e incluso camas de agua
son comunes en los locales. Fiestas y espectáculos
porno, masajes o visionado de películas son empleados
para caldear el ambiente antes del encuentro sexual, que
normalmente tiene lugar en habitaciones separadas para lograr
el grado de intimidad que se desee. Las hay de distintos
tipos dependiendo del número de participantes y también
de las temáticas. Por supuesto, los visitantes deben
ser mayores de edad y está prohibido el consumo de
drogas y la violencia. Además, cada local cuenta
con sus propias
normas
de comportamiento.
Las vacaciones son sin duda el mejor momento para cultivar
esta forma de vida. Por eso cada vez son más comunes
los
viajes
diseñados expresamente para esta comunidad.
Cruceros,
estancias en
islas
exóticas o
resorts
exclusivos son algunas de las propuestas más
sugerentes. Incluso, a la vista del suculento negocio, están
surgiendo multitud de
agencias
de viaje especializadas.
Una alternativa al
Swinger es el
Dogging
que consiste en practicar sexo en público para que
otros te vean y puedan participar. Lo normal es practicarlo
dentro de los coches, en pleno campo, en aparcamientos…
Se permite mirar y tocar y se puede invitar a los que están
reunidos a participar.
Se está haciendo tan popular que un 60% de los parques
ingleses están afectados. Según la
BBC
en su artículo
Dogging'
craze sex disease risk, este movimiento puede haber
influido en preocupante auge de las enfermedades de transmisión
sexual. Hasta el famoso futbolista inglés
Stan
Collymore confesó haber practicado
Dogging..
Y si esto no es suficiente el
toothing
puede ser la solución.
Un consejo: si después de leer este artículo
está decidido a practicar el
Swinger,
es importante informarse acerca de los lugares que ofrecen
más garantías. Además conviene extremar
las precauciones y realizarlo siempre desde la libertad
personal y el respeto. Así podrá
“darse
a los demás”, si no en alma que parece
excesivo, sí en cuerpo, que tampoco está mal
para empezar.