Egonomy
La era del consumo de masas ha terminado y desde luego
no debido a que nuestra fiebre consumista haya decaído,
sino a que nadie quiere ser considerado parte de la masa.
Cada consumidor se considera único y exige productos
y servicios que se adapten a cada matiz de su personalidad.
El sueño igualitario ya no convence a nadie. Del
revolucionario “Egalité”
hemos pasado a un más matizado “Todos
Iguales, todos diferentes”, que a día
de hoy también resulta insuficiente. Todos somos
diferentes, o al menos a sí nos gusta imaginarnos.
Y es que en el fondo, todos sentimos que somos mejores que
nuestro vecino y desde luego no queremos que nadie nos confunda
con “él”.
Nunca antes había sido tan patente la necesidad
de diferenciación. Parece que con la globalización,
la reivindicación de la propia diferencia se ha convertido
en una obsesión. Sin duda la ausencia de estructuras
de pensamiento sólidas, ha provocado que los que
hasta hace muy poco se consideraban orgullosos ciudadanos,
reclamen para si el papel de individuos. Seres diferenciados,
complejos e irrepetibles que defienden su propia identidad
y su ego, como su tesoro más preciado.
Y esto por supuesto tiene un fiel reflejo en el mundo del
consumo.
De hecho, esta tendencia no constituye una novedad. Desde
mediados de los años 80 se habla de Mass
Customization o Personalización Masiva,
un fenómeno que básicamente consiste en adaptar
la fabricación en serie de productos y servicios
a las necesidades individuales de cada cliente.
Técnicamente, para las empresas aplicar los conceptos
de Mass Customization significa elaborar
sus productos en series muy cortas para poder responder
a pedidos de los clientes con mínimos stocks y en
muy poco tiempo. Además supone exprimir al máximo
las herramientas (tecnológicas o no) que facilitan
la información sobre las variaciones del gusto de
sus clientes.
En sectores concretos como el textil, la Mass Customization
ha supuesto una completa transformación de los procesos
de producción. Así por ejemplo, cada vez más
empresas textiles duplican la frecuencia de lanzamiento
de sus colecciones, para poder reflejar con mayor precisión
los cambios de gusto del mercado. El grupo español
Inditex,
con Zara
a la cabeza, es un ejemplo evidente de este tipo de estrategias.
En su dossier
de prensa se explica con todo detalle “El
éxito de las colecciones reside en la capacidad para
reconocer y asimilar los constantes cambios en las tendencias
de la moda, diseñando en cada momento nuevos modelos
que respondan a los deseos particulares de los clientes.
Inditex aprovecha la flexibilidad de su modelo de negocio
para adaptarse a los cambios que se producen durante las
campañas y, de este modo, reaccionar a ellos con
nuevos productos en las tiendas en el período de
tiempo más corto posible”.
Pero la Mass Customization supone sobre
todo una nueva forma de relación entre empresas y
clientes, basada en el intercambio de información
y el reconocimiento mutuo. El trato personalizado y el intercambio
de información resulta gratificante para ambos. La
eclosión de tarjetas de fidelización, que
crean la ilusión de un trato personalizado, es solo
un ejemplo de este tipo de actuaciones. Al fin y al cabo
es bien sabido que es mucho más caro captar un nuevo
cliente que mantener uno ya existente.
Actualmente es posible definir las características
de toda clase de productos, desde ordenadores
personales, a coches,
pasando por la propia
casa. A partir de unos pocos parámetros prefijado
de antemano, cada cliente puede definir multitud de opciones
y acabados hasta construir un producto completamente “diferente”.
Pero en este universo de productos mass customizados,
el consumidor intenta ir más allá. No es suficiente
con que las compañías tengan presentes sus
necesidades y sus gustos, él reclama además
productos que blinden su identidad, que generen la ilusión
de que él y sólo él es el gran protagonista
de la ceremonia del consumo. Quiere ver su imagen reflejada
en cada producto como Narciso veía
la suya reflejada en el lago.
Desde hace tiempo hay muchas empresas dedicadas a la personalización
de todo tipo de objetos. Personalcreations.com
y Agiftpersonalized.com
son algunos de los innumerables sitios en los que podrá
encontrar su nombre (o el de su empresa) grabado sobre cualquier
soporte imaginable desde un bate
de béisbol hasta un iPod.
 Casi
siempre se trata de algo tan obvio como reforzar el sentido
de la propiedad, marcando con nuestra huella aquello que
nos pertenece, ya sea un anillo
de diamantes o un trozo
de carne asada. Sin embargo, en otras ocasiones, la
personalización responde a razones más complejas
y tras un objeto irrepetible se parapeta una personalidad
también irrepetible. Verdaderos
monumentos al ego.
Por 100 $ National
Geographic, ofrece un estudio
genético personalizado de su linaje hasta su
primer antepasado humano, incluyendo una descripción
on line de su evolución. El análisis revela
dónde y cuando se originó su grupo familiar
y cómo vivieron. Además recibirá un
mapa dinámico personalizado, que muestra las migraciones
realizadas por sus parientes a lo largo y ancho del planeta.
También basado en el análisis genético
de una muestra de su saliva, Protein°
Profiler ofrece imágenes personalizadas elaboradas
a partir de la interpretación grafica de su DNA.
El proceso, está avalado por prestigiosos laboratorios
de análisis genético y cuenta con todas las
garantías de privacidad imaginables. Pronto estará
disponible la posibilidad de imprimir estos diseños
sobre toda clase de soportes.
 ¿Qué
puede resultar más exclusivo que un anillo
realizado a partir del propio tejido oseo?. Si hasta
ahora los anillos de boda tenían grabado el nombre
de la pareja, la propuesta de Biojewelry
va mucho más allá. A partir de una muestra
de tejido óseo cultivada en el laboratorio, crean
un anillo que para colmo es bonito.
Menos elegantes pero también muy apropiadas para
parejas de recién casados son las figuras
personalizadas para pasteles de boda. Pero para los
que están fascinados con su propia imagen nada como
un muñeco personalizado. En AndGor
Toy Company fabrican uno exactamente igual a nosotros
y lo personalizan con la ropa y los complementos que mejor
se ajusten a nuestra personalidad. Los italianos Youyou,
ofrecen bonitos retratos pixelados, casi un logo personal.
Pero sin duda es el arte contemporáneo uno de los
reflejos más precisos de esta obsesión con
nosotros mismos. La artista alemana Karin
Sander crea a partir de un escaneado 3D, replicas exactas
de personas reales a escala 1:10. No menos
interesante es la obra del fotógrafo Paul
M. Smith, cuyos retratos muestran con toda lucidez un
universo de egos multiples.
Pero sin duda una de las grandes obsesiones de todo verdadero
narcisista, es ver su nombre impreso por todas partes. Ya
sea dando forma a un elegante
jarrón de porcelana elaborado a partir de nuestra
firma, impreso en un caramelo
o encabezando sus e-mails con una inconfundible dirección
de correo electrónico con el formato tu nombre(arroba)apellido.name.
Y es que si antes la marca transfería sus atributos
a los clientes, hoy cuando estos rebosan personalidad, es
cada individuo el que proyecta su aura sobre la marca, el
que la completa y la dota de sentido. El logo adquiere todo
su sentido cuando el nombre del consumidor figura junto
a él.
Nike,
siempre tan atenta a las veleidades del ánimo de
sus clientes, lo pone muy fácil. En su sitio Nikeid.com
permite personalizar un buen número de sus productos,
desde zapatillas de deporte a bolsas o relojes. A partir
de una estructura básica, puede personalizar hasta
el último detalle. Y por supuesto, es posible tener
su nombre (o cualquier otra palabra que desee) bordado en
la parte posterior de sus zapatillas. Justo en el espacio
dedicado al logo..
Y es que todo parece indicar que la frontera entre logos
y nombres, se va a volver cada vez más difusa. Las
marcas pronto empezarán a contemplar la creación
de líneas especiales de productos diseñados
para ser personalizados, ediciones especiales muy reducidas
y otros señuelos para aquellos que quieran acceder
a los productos sin contaminarse con la vulgaridad de la
masa. En una sociedad de individuos fascinados consigo mismos,
dispuestos a celebrar cada detalle de su personalidad, aquellos
que sepan transferir a su marca estas cualidades tienen
mucho terreno ganado.
Sin prisas, por favor
El Movimiento
Slow propone aparcar la prisa y disfrutar del cada
minuto. Para ello reivindica un una nueva escala de valores,
basada en trabajar para vivir y no al contrario. La biodiversidad,
la reivindicación de las culturas locales y un
empleo inteligente de la tecnología, son algunas
de sus principales señas de identidad.
Por que como dice el corrido mexicano “ No hay que
llegar primero, sino que hay que saber llegar”
El hombre siempre ha vivido condicionado por el paso
del tiempo, pero muy especialmente a partir de la Revolución
Industrial la idea de velocidad ha estado asociada con
la de Progreso. Así por ejemplo, el Movimiento
Futurista a principios del XX, consideraba la velocidad
como una muestra del triunfo del hombre sobre la naturaleza.
Su frase “Un automóvil rugiente,
que parece correr sobre la metralla, es más bello
que la Victoria de Samotracia“ resume unos
postulados que parecen no haber perdido actualidad.
Todo lo que conforma nuestro entorno nos invita a vivir
de una manera veloz, sin detenernos a mirar lo que pasa
a nuestro alrededor. Las marcas de moda nos presentan
su nueva temporada de invierno cuando aún estamos
sacando nuestros bañadores del armario.
Hasta hace unos años, el domingo se descansaba. Hoy,
el mundo no para su actividad en ningún momento,
se tiende a que todo funcione 24 horas al día y 365
días al año. La ciudad nunca duerme.

Por otro lado, es cada vez más frecuente pasar
el día entero en los malls se recorre
el lugar haciendo shopping, más
tarde se reponen fuerzas comiendo en un local de fast
food y se termina la jornada en el cine acompañados
de unas pop corn. Es decir, se puede consumir
durante todo el día, sin ver la luz del sol, inmersos
en un universo artificial de luces, olores y sonidos diseñados
para fomentar el consumo.
Como consecuencia de este estilo de vida proliferan enfermedades
como la obesidad, el estrés o el Síndrome
de la Felicidad Aplazada que consiste en la profunda
angustia que experimentan las personas que no cuentan con
tiempo suficiente para cumplir con todas sus obligaciones
diarias y que posponen cualquier experiencia gratificante
a un hipotético momento futuro, que finalmente nunca
se alcanza.
Se identifica ser el primero con tener éxito y se
considera la lentitud propia de perdedores o personas sin
iniciativa. Pero, todo tiene un límite y el culto
a la velocidad parece estar llegando al suyo. El concepto
de Slow
Down o desaceleración, está cada vez más
presente en nuestra sociedad y son numerosos los movimientos
que se han formado para luchar contra la tiranía
del reloj.
En Austria, La
Sociedad para la Desaceleración del Tiempo aboga
por prestar más atención al presente y a la
cultura. En Tokio, el Sloth
Club, apuesta por una vida más tranquila, inspirada
en el animal perezoso. Promueve el concepto de hacer menos,
de vivir en forma sencilla sin depender del consumo. En
esta línea se enmarca el Downshifting
cuyos miembros tiene el noble objetivo de vivir con modestia
y pensar con grandeza. Según ellos se puede vivir
mejor consumiendo menos.
Tampoco faltan propuestas como Take
Back Your Time, iniciativa surgida en Estados Unidos
y Canadá para concienciar sobre la epidemia de exceso
de trabajo y horarios extremos que amenaza la salud, las
familias y las relaciones con la comunidades. Entre sus
propuestas está la de conseguir que el 24
de octubre sea nombrado Día
Oficial sin Relojes.
Camina
no corras es el slogan de Camper,
que también se ha unido al espíritu de la
desaceleración. Esta empresa española, ha
querido con su publicidad abrir los ojos del comprador y
animarlo a llevar un tipo de vida donde el trabajo y la
actividad cotidiana pueden ser compatibles, sin dejarse
llevar por la presión del tic-tac.
Y es que esta Actitud Lenta, aplicada al
trabajo, no tiene por que significar menor productividad
sino por el contrario un trabajo de mayor calidad , más
atento a los detalles y desarrollado en un ambiente más
flexible y estimulante. De este modo se consigue mayor eficacia
e implicación de los trabajadores, que además
al terminar la jornada se encuentran en mejor disposición
de disfrutar de la vida. Se trata de vivir el presente.
De todas las manifestaciones surgidas en torno a la idea
de la desaceleración la más importante es
el Movimiento
Slow. Debe su origen, en 1989, a la protesta llevada
a cabo por el periodista Carlo
Petrini, ultrajado por la apertura de un restaurante
de comida rápida junto a la escalinata de la Plaza
de España en Italia. En ese momento nació
la conciencia de proteger la alimentación tradicional,
basada en la biodiversidad, frente al imperio de la cómida
rápida. Ese mismo año, en París se
dio nombre al movimiento y se diseño su logo, a
partir de la imagen de un caracol. El nombre de este movimiento
fue Slow
Food y supuso el germen a partir del cual más
tarde surgirían las Slow
Cities.
Las
Slow Cities o Convivias,
van más allá del Slow Food,
y se han convertido en toda una filosofía de vida.
Sus habitantes disfrutan de la naturaleza y valoran mucho
pequeños placeres tales como comer, o dialogar
o mejor aún hacer ambas cosas a la vez. En ellas
no hay lugar para la prisa y se trata de fomentar la creación
de una conciencia más humana.
La primera fue fundada en Bra,
en la zona del Cuneo, Italia, y se ha convertido en la
sede central de este movimiento. A partir de ahí,
la creación de otras Ciudades Lentas no ha parado
y en el 2005 ya se superaba la cifra de cien países
afiliados.
Para que una ciudad se pueda convertir en Convivia,
deben cumplir una serie
de pautas. La población no puede sobrepasar
los 50.000 habitantes, ni ser una capital y además
se deben cumplir una serie de requisitos en seis planos
diferentes: legislativo medioambiental, infraestructura
política, calidad urbana, productos locales, hospitalidad
con los visitantes y conocimiento sobre las actividades
de la localidad.
Lo que todas las Slow Cities tienen
en común es la voluntad de construir un espacio
más humano, con medidas que van desde sistemas
de aire que controlan la polución a iniciativas
para animar a la protección de los productos y
la artesanía locales o planes para eliminar ruidosas
alarmas, mediante programas de seguridad alternativa.
Una
Slow City también debe contar
con una educación en consonancia con su estilo
de vida. En las Slow
Schools no importa cuándo va a sonar el timbre,
sino cuándo los alumnos han comprendido la lección.
Y después de una Slow Food nada
mejor que una tranquila siesta
y mejor aún acompañada de Slow
Sex. Esta disciplina del movimiento Slow está
basada en el Tantra
Sexual. Las caricias, la respiración y no tener
prisa es indispensable para esta práctica.
El libro In
Praise of Slow del periodista Carl
Honoré podría ser considerado el manual
de iniciación para cualquiera que esté interesado
en esta forma de vida. En él se describen con casos
prácticos y mucho sentido del humor los beneficios
físicos y psíquicos que puede aportar la
filosofía Slow.
El Movimiento Slow se ha extendido a
países
como Brasil,
Australia,
México,
Japón,
Líbano…
y se han llegado a crear 750 Convivias. Las ciudades,
que conforman el movimiento, ofrecen un premio
a proyectos
que favorezcan la biodiversidad. El organismo que coordina
estas actividades es la Slow
Food Foundation for Biodiversity.
Aunque todas estas localidades tienen una misma meta,
cada una cuenta con sus particularidades. Por ejemplo,
la Convivia
de Río de Janeiro, creada en Noviembre de 2000,
suma a su actividad proyectos sociales como las Mesas
Fraternales que ayudan a las comunidades más
necesitadas en el plano alimenticio. Una de ellas es la
del Hospital de Porto Velho donde por
ejemplo, los pacientes indígenas son alimentados
con su comida tradicional.

En España el Movimiento Slow llegó
en 1994. Podemos encontrar 11
Convivias dispersas en toda la Península. Además
en la primera edición de los Slow
Food Awards, Jesús
Garzón fue uno de los ganadores gracias a su
labor de identificar los caminos de rebaños y revivir
las actividades de trashumancia como medio de protección
del medio ambiente de las montañas.
El Movimiento Slow hace que las personas
se pregunten: ¿realmente es necesario vivir tan
acelerados? ¿disfrutamos lo suficiente de nosotros
mismos y de nuestro alrededor? ¿Por qué
nos hemos dejado seducir por otras culturas cuando vivimos
en una que no tiene nada que envidiar? Ocupados en ganar
dinero que nos asegure un futuro cada vez más incierto,
nos hemos olvidado de disfrutar de lo cotidiano. ¿por
qué no ir andando al trabajo si se encuentra cerca?,
¿por qué no levantarte diez minutos antes
y darte un homenaje con un buen desayuno? o simplemente
¿por qué no dejar que sea la vida la que
nos marque su propio ritmo?
Algo más que sexo: la revolución Swinger
Intercambiar parejas o acudir sólo a una fiesta
para practicar sexo liberal es una práctica cada
vez más común. En esto reside el movimiento
Swinger, que busca disfrutar del sexo sin tabúes
y sin tener que avergonzarnos de ello. Soltero o casado
da lo mismo, lo importante es divertirse compartiendo
casi todo.
El Movimiento
Swinger alude a un estilo de vida basado en disfrutar
del sexo sin inhibiciones. No importa el estado civil
ni el aspecto físico, lo único importante
es ser capaz de disfrutar de una sexualidad diferente
y estar dispuesto a respetar al resto de los compañeros
de actividad.
La palabra Swing
se empieza a utilizar en los años 20 en referencia
a la música de jazz y al modo en el que esta invitaba
a balancearse. En los años 70 empezó a llamarse
de este modo al intercambio de parejas. Fue entonces cuando
aparecieron los primeros clubes dedicados al Wife
Swapper o Intercambio de Esposas.
En los 80 esta actividad perdió popularidad debido
a la aparición del SIDA, pero
hoy el Swinger está experimentando
un auténtico renacer.
La mayoría de los swinger suelen
ser parejas estables que buscan animar su vida sexual.
Según ellos, la relación no sufre con esta
práctica, sino que al contrario, sale reforzada.
El Institute
for Advanced Study of Human Sexuality en su estudio
Today's
Alternative Marriage Styles: The Case of Swingers
dice que el 59% de los swinger se consideran
felices y el 32% muy felices y con una vida mucho más
excitante. Además el 70% no tiene ningún
problema con los celos y sólo el 6% admite que
éstos les causan verdaderos problemas.
Está claro que no se puede hablar del Swinger
como algo nuevo, pero lo cierto es que en poco tiempo
ha experimentado un gran auge. Por todo el mundo están
surgiendo infinidad de clubes
registrados para la práctica de esta actividad.
La lista de clubes más fiable, la inglesa Clubsandparties.com
, nos muestra que en este momento existen 1.455 clubes
dados de alta. El país que más tiene es
USA con 408 seguido de Italia con 161, Inglaterra con
132, España con 113 y Francia con 107. Por ejemplo,
la página inglesa Dirty-David
una de las más populares, tiene una base de datos
con 300.000 miembros activos.
Es cada vez más común que se organicen convenciones
y eventos para que la comunidad de swinger
se conozca. Casi todas las webs Swinger
ofrecen una base
de datos de libre acceso para los socios con fotos
de parejas o singles asociados para que se pueda elegir
sin llamarse a engaño. Revistas específicas
para este grupo también son cada vez más
habituales: Lifestyle
impresa o Sexherald.com
en la web, por ejemplo.
Que está de moda es incuestionable. En series de
televisión como Six
Feet Under se recrea una fiesta Swinger.
El documental Sex
With Strangers, de Joe
y Harry Gantz hace un seguimiento durante un año
de parejas que lo practican, y películas como The
Ice Storm, de Ang
Lee muestran a sus protagonistas participando en una
reunión Swinger.
También es habitual leer sobre el tema. The
Guardian, en su artículo What's
love got to do with it?, describe una velada Swinger
en La
Chambre Club, uno de los más afamados clubes
de Inglaterra. The
New York Times publicó un artículo,
Le
Relapse: Libertinism makes a comeback in French Clubs,
donde se analizaba la situación de estos clubes
en Francia. Michel
Houellebecq con su polémica novela Elementary
Particles o Terry
Gould en su didáctica guía sobre el
tema The
Lifestyle : A Look at the Erotic Rites of Swingers
nos ilustran desde puntos de vista diferentes acerca de
este movimiento.
El Swinger interesa muy especialmente
a la mujer. Generalmente esta toma un rol muy activo y
aunque frecuentemente es el hombre el que propone una
primera cita, suele ser la mujer la que insiste en repetir
la experiencia. Tal vez por eso es cada vez mas común
que en revistas
femeninas se hable sin tapujos de este tema...

El movimiento Swinger incluye una amplia
gama de las prácticas
sexuales. Se puede practicar sexo con la propia pareja
mientras otros miran, se puede mirar mientras otros tienen
sexo con tu pareja, puedes besarte o practicar sexo oral
en grupo o tener sexo con otra persona que no sea tu pareja,
que suele ser la más frecuente.
A fin de evitar malentendidos y situaciones incómodas,
el Swinger cuenta con unas normas
muy precisas que deben ser conocidas y respetadas por todos
los participantes. Estas hacen referencia al modo de comportarse
durante los pre-encuentros, en el encuentro propiamente
dicho, y también en el post-encuentro a fin de evitar
que éste se transforme en un des-encuentro.
Tratar a los demás con consideración, sensibilidad
y discreción, no mentir sobre el aspecto físico,
dejar claro qué es lo que se desea y lo que no, usar
condones, mantener la higiene personal, no acudir con parejas
ocasionales, contestar a los mensajes, aunque sea para decir
no al encuentro y sobre todo, nunca ejercer la violencia…
son tan sólo algunas de las normas comunes para los
swingers de todo el mundo.
Los swingers no cuentan con un perfil concreto.
Podemos encontrar casados, divorciados, solteros, estudiantes,
profesionales... No hay que tener una personalidad concreta,
sino simplemente que los prejuicios no sean una barrera
para probar nuevas formas de practicar el sexo.
Abundan los hombres solteros que se ofrecen para formar
tríos. En este caso, siempre deben estar dispuestos
a respetar las normas de sus anfitriones, cualesquiera que
éstas sean. En algunos clubes se ofrecen catálogos
de hombres y mujeres que quieren hacer Swinger
con otras parejas. En el caso de mujeres es frecuente la
bisexualidad que, sin embargo, entre hombres no está
bien vista. Los Gay
Swinger tienen una comunidad propia, con códigos
y lugares de reunión específicos.
La prevención de enfermedades de transmisión
sexual es un elemento fundamental en las prácticas
Swinger. Así, aunque en muchas
páginas oficiales se dice que se trata de un
grupo de bajo riesgo debido a que sus miembros no dudan
en tomar todas las precauciones necesarias, en la práctica
nunca sobran las precauciones para evitar contagios.
Por ejemplo, en Swingin
Tips nos aconsejan algunas prácticas que hacen
el sexo más seguro. Por supuesto el uso del condón
es fundamental, pero también la práctica del
Soft
Swing basada en la fantasía, la masturbación
y el masaje puede ser una buena opción.
El mundo Swinger se organiza a través
de asociaciones. Cada país cuenta con la suya, pero
hay una que sobresale entre las demás, NASCA.
Comenzó como la organización de Norte América
y se ha convertido en la Asociación Internacional
de la Comunidad Swinger. Ofrece servicios que van desde
directorios de clubes
o servicios
vacacionales adaptados para disfrutar de la vida Swinger,
a la organización de seminarios y convenciones.
Toda la información ofrecida por NASCA
cuenta con su garantía. Este aspecto es importante
puesto que en ocasiones bajo la apariencia de Swinger
se esconden ofertas de prostitución, ajenas a la
filosofía de este movimiento.
Internet ha sido un elemento muy importante en el desarrollo
de este movimiento, ya que supone el mejor soporte para
intercambiar información
y comunicarse. De hecho, la mayoría de las organizaciones
del mundo Swinger disponer de un sitio
web propio. En general, las webs suelen contar con un apartado
con anuncios de contacto. En la mayoría hay que registrase
y en algunos casos, pagar para acceder a este servicio.
Con ello se disuade a los curiosos.
Es obvio que conviene ser cuidadoso a la hora de responder
a estos anuncios. Es importante asegurase muy bien de con
quién se contacta antes de intercambiar datos personales
y mucho más aún si lo que se intercambian
son fluidos. Generalmente al contestar a estos anuncios
suele establecerse una conversación que permite conocer
mejor la naturaleza concreta de nuestro interlocutor. Suelen
fijarse citas previas para conocerse y evitar fraudes y
situaciones peligrosas.
La cita puede tener lugar en un hotel, aunque lo más
frecuente es acudir a locales
acondicionados para estos encuentros. Los hay por todo el
mundo. Australia,
Sudáfrica,
Thailandia,
Argentina
o España
son sólo algunos de los lugares donde es posible
encontrar clubes
Swinger.
Restaurante, sauna, jacuzzi, bar e incluso camas de agua
son comunes en los locales. Fiestas y espectáculos
porno, masajes o visionado de películas son empleados
para caldear el ambiente antes del encuentro sexual, que
normalmente tiene lugar en habitaciones separadas para lograr
el grado de intimidad que se desee. Las hay de distintos
tipos dependiendo del número de participantes y también
de las temáticas. Por supuesto, los visitantes deben
ser mayores de edad y está prohibido el consumo de
drogas y la violencia. Además, cada local cuenta
con sus propias normas
de comportamiento.
Las vacaciones son sin duda el mejor momento para cultivar
esta forma de vida. Por eso cada vez son más comunes
los viajes
diseñados expresamente para esta comunidad. Cruceros,
estancias en islas
exóticas o resorts
exclusivos son algunas de las propuestas más
sugerentes. Incluso, a la vista del suculento negocio, están
surgiendo multitud de agencias
de viaje especializadas.
Una alternativa al Swinger es el Dogging
que consiste en practicar sexo en público para que
otros te vean y puedan participar. Lo normal es practicarlo
dentro de los coches, en pleno campo, en aparcamientos…
Se permite mirar y tocar y se puede invitar a los que están
reunidos a participar.
Se está haciendo tan popular que un 60% de los parques
ingleses están afectados. Según la BBC
en su artículo Dogging'
craze sex disease risk, este movimiento puede haber
influido en preocupante auge de las enfermedades de transmisión
sexual. Hasta el famoso futbolista inglés Stan
Collymore confesó haber practicado Dogging..
Y si esto no es suficiente el toothing
puede ser la solución.
Un consejo: si después de leer este artículo
está decidido a practicar el Swinger,
es importante informarse acerca de los lugares que ofrecen
más garantías. Además conviene extremar
las precauciones y realizarlo siempre desde la libertad
personal y el respeto. Así podrá “darse
a los demás”, si no en alma que parece
excesivo, sí en cuerpo, que tampoco está mal
para empezar.
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