Verás mi marca, te lo prometo
Esta es la promesa o amenaza, según se quiera
mirar, que pone sobre la mesa la publicidad de nuestro
tiempo. Pero está omnipresencia a la que las sociedades
consumistas están sometidas, tiene sus riesgos.
En los últimos años la presión publicitaria
ha crecido en progresión directamente proporcional
a la inmunidad que los consumidores, hastiados de tanto
mensaje publicitario, han desarrollado. La solución
podría estar relacionada con la ubicación
de sus mensajes. Y es que los nuevos soportes publicitarios
son garantía de impacto.
Si los
espacios publicitarios de los medios
de comunicación resultan un recurso manido,
o las grandes vallas publicitarias tienen un impacto relativo
en los consumidores, el reto de marcas
y publicistas es buscar nuevos
soportes que aguanten el tirón y desafíen
la curiosidad del consumidor, vacunado frente a la publicidad
convencional. No importa que se trate de formatos y soportes
efímeros si estos logran llegar al público
objetivo y si, además, se le contacta
en su momento de ocio, todo se da por bien empleado.
Fórmulas
hay muchas, empezando por una de las más agresivas
que se recuerdan en los últimos tiempos. Según
una información
recogida por El
Mundo, la agencia de publicidad Remo D6 ha desarrollado un sistema que permite al propietario
de cualquier establecimiento enviar mensajes SMS
al móvil de los peatones que pasen junto a su negocio,
invitándoles a entrar y conocer sus productos.
Este es sin duda un paso más en la conquista de
los pequeños reductos de libertad a los que la
publicidad aún no había tenido acceso.
Pero para publicidad invasiva, la protagonizada
por la presentación en sociedad del nuevo logo
de Movistar.
La inclusión de la gelatinosa M
en las portadas de algunos periódicos,
ha dado una vuelta de tuerca en las directrices comúnmente
aceptadas sobre la inserción de publicidad en la
prensa escrita española. Por ejemplo, el diario
deportivo Marca
ha “permitido” que los titulares de algunas
de sus portadas
incluyeran la famosa M.
Y si en el ejemplo anterior la deontología
periodística parece ponerse a
disposición del suculento negocio publicitario,
también determinadas expresiones artísticas
supeditan parte de su parcela creativa al influjo de un
puñado de dólares, nunca mejor dicho. La
cadena de comida rápida Mc
Donalds ha ofrecido a los raperos norteamericanos
5 dólares por casa ocasión en la que se
escuche el nombre de su hamburguesa estrella, la Big
Mac, en sus canciones, según informa
la BBC.
Pero la interacción con el posible
cliente se busca por todos los caminos, incluso a través
de la proyección de imágenes en
tres dimensiones. De hecho los hologramas
publicitarios son una tecnología en auge
ofrecida por empresas como Provision
o IO2
Technology, en Estados Unidos, y The
Special Things, en España, con su sistema ImagePro3D
para proyectar imágenes en el aire.
Y es que la interacción parece
ser la piedra filosofal de la publicidad. Los escaparates
interactivos desarrollados por Marketing
Innovation Group son otro de los ingenios llamados
a captar la atención de los peatones. Este novedoso
sistema, basado en pantallas táctiles
que hacen las veces del tradicional escaparate, permite
a los clientes consultar información
acerca de los productos del establecimiento. La experiencia
piloto en una tienda londinense ha arrojado resultados
espectaculares: sus ventas crecieron en un 41%
en la primera semana desde la instalación.
Otras iniciativas, concentran todos sus esfuerzos en potenciar
la complicidad con los consumidores.
Alt
Terrain, agencia estadounidense especializada en marketing,
ha desarrollado campañas enteras en torno a los
llamados free-posters,
carteles colocados “ex profeso” para ser arrancados
de su ubicación.
Esta misma agencia, pionera en la experimentación
con nuevos soportes publicitarios, ha
llevado sus persuasivos mensajes hasta las cajas de comida
china de un restaurante de Nueva York.
Las cajas de cartón que contienen los noodels,
son un soporte tan bueno como cualquier otro para insertar
publicidad, por ejemplo sobre la telefonía móvil
Cingular
Wireless, como informa
el New York
Times.
Si una cosa está clara en esto de los nuevos soportes
publicitarios, es que la ciudad, el territorio
urbano, es el lugar idóneo para la experimentación.
Atendiendo a este criterio, el metro
es uno de los lugares urbanos consagrados a la publicidad
y un laboratorio idóneo para la
experimentación sobre las masas que a diario recorren
sus galerías. El metro de Hong Kong,
gestionado por MTR
Corporation, ya está preparando la instalación
de publicidad en los hasta ahora oscuros y aburridos túneles
del metro, según informa
el portal asiático dedicado al marketing Upstreamasia.
En el “tube” londinense,
la innovación publicitaria está a cargo
de la empresa Viacom
Outdoor, que utiliza la proyección
de videoposters en las escaleras mecánicas
del metro, segun informa el blog we-make-money-not-art.
También en el metro, pero esta vez en el de Bilbao,
la agencia Adclick
ha desarrollado una campaña
para promocionar el nuevo sitio web del suburbano bilbaíno,
proximaestacion.com,
que utilizó en su primera puesta en marcha el reclamo
de actores profesionales desarrollando
performances en las mismas estaciones
y trenes.
Para moda urbana, la del graffiti.
La agencia de publicidad Saatchi
& Saatchi ha cubierto parte de Londres
con grafittis inspirados en el Cristo del Corcovado
de Río de Janeiro en una polémica
campaña de lanzamiento en
el Reino Unido de la cachaça brasileña Sagatiba.
Los servicios y aseos de los establecimientos
de moda son también lugares presentes desde hace
tiempo en la revolución publicitaria.
Su principal ventaja: el nivel de concentración
que pueden acaparar de la audiencia, cautiva de sus necesidades.
Los anuncios que se activan con un líquido caliente
son de lo más apropiados para estos espacios. Según
informa
el New
Zeland Herald, así lo han pensado las autoridades
neozelandesas del transporte, Land
Transport NZ, que han utilizado este sistema para
una campaña realizada en los urinarios y que pretende
frenar el crecimiento de accidentes mortales debido al
consumo de alcohol.
La ubicación de publicidad en
los baños está siendo explotada en España
por agencias como Cincoeslabones.com,
que inserta sus mensajes en los espejos,
sobre los urinarios
o junto a los secamanos de los baños de discotecas
y bares. El negocio parece boyante, tanto
que I
heard it media ha desarrollado una emisora
de radio, WizRadio,
dedicada en exclusiva a emitir anuncios en los baños
de los establecimientos americanos.
También hay sistemas de promoción
más radicales, que ponen en juego el físico
de los más osados, tanto anunciantes como consumidores.
Entre
las primeras, sin duda, destaca la campaña de 3M
destinada a anunciar sus cristales blindados, en la que
ha encerrado en marquesinas blindadas con su producto
fajos y fajos de dinero real. Por su
parte Lycos
lanzó el año pasado un concurso para sus
usuarios más temerarios. La competición
consistía en dibujarse la cuenta de correo
electrónico en cualquier parte del cuerpo,
con el aliciente de 1.000 euros de premio. Los participantes
debían enviar las fotos
de su singular creación para que los internautas
eligieran al ganador. Y hay quien por “pintarse”
entendió tatuarse.
Aunque no es la primera vez que una marca paga
a un particular por tatuarse el logo de turno.
La compañía canadiense TatAD
Inkorporated, ofrece dinero contante y sonante a las
personas que quieran tatuarse
el nombre de su marca favorita, haciendo
de intermediario entre las empresas y los particulares
que desean ser “marcados”, nunca mejor dicho.
Aunque sin la eterna impronta del tatuaje,
hay otros modos de llevar encima una marca comercial.
La agencia de publicidad californiana Brand
Marketers, comercializa camisetas
con pantallas de televisión incorporadas
cuyo principal objetivo es exhibir publicidad. Y la nipona
Universal
Planner traslada el mismo concepto a sus peculiares
mochilas Chibivision.

Visto lo visto, los límites de la innovación
publicitaria parecen la imaginación
de los creativos y la rentabilidad
de los nuevos soportes. Así, el canal que se usa
para la comunicación, sobre todo si es alternativo,
se convierten en un atributo más de la marca, que
obtiene de él una imagen de actualidad,
modernidad y cercanía
al consumidor. Ya no sólo importa
lo que se dice, también donde se dice.
El futuro del éxito publicitario pasa por la capacidad
de sorprender en los momentos de ocio, en aquellos
en los que el receptor del mensaje está más
relajado para recibirlo. La incógnita a despejar
es la acción–reacción por
parte de los consumidores. La sorpresa
y el impacto suelen ser garantía
de éxito, pero si estos se transforman
en acoso, el efecto puede invertirse.
Asociacionismo creativo
La unión hace la fuerza. Por eso, algunos particulares
y pequeñas empresas, siguiendo el ejemplo de multinacionales
y superpotencias económicas, se unen para conseguir
beneficios de mayorista en las compras o para directamente
intercambiar sus servicios, eliminando el coste de los
intermediarios. Todo vale a fin de abaratar el presupuesto
mensual de un hogar medio o reducir los costes de una
empresa. El asociacionismo gana músculo y derrocha
ingenio.
La vuelta
al trueque no es una utopía, agrupaciones
de particulares y empresas ven en él la solución
de algunos graves problemas de la economía moderna.
Eso si, con un toque de creatividad adaptada a los tiempos
que corren.
Esta moderna versión del trueque, adoptada en el
mundo contemporáneo, queda plasmada en los bancos
de tiempo, en los que los asociados, generalmente particulares,
se benefician del intercambio de servicios
y habilidades entre sus miembros. La unidad de intercambio
es la hora y vale lo mismo para cualquier tarea realizada.
Los adheridos a este sistema ofrecen sus servicios a los
demás y piden otros a cambio cuando los necesitan:
un masaje, una clase de inglés, hacer la compra,
cuidar las plantas, leer o acompañar a un anciano,
recoger a los niños del colegio o reparar un enchufe
pueden formar parte del intercambio.
Los miembros de estos bancos disponen de un talonario
de tiempo con el que pagan a los otros usuarios
los servicios que utilizan. Cada cierto tiempo se revisa
el saldo de cada socio y se le notifica
la diferencia entre servicios dados y recibidos, con el
fin de evitar grandes diferencias.
Uno de los objetivos de este sistema es el de crear comunidades
más solidarias reforzando las relaciones
entre vecinos, con lo que se gana bienestar
y se crea más confianza social.
Generalmente la organización se realiza por barrios,
aunque empieza a ser habitual que aparezca también
en municipios pequeños, en los que
la gestión resulta más sencilla.
Desde su nacimiento en Italia en los 80
ha ido ganando terreno en el país trasalpino, donde
ya existe una larga lista
de bancos de tiempo, apoyados en su mayoría
por los ayuntamientos locales. La fórmula ha conseguido
exportarse con éxito a muchos otros países.
En Inglaterra son casi una institución.
El portal de Internet London
Time Bank funciona como apoyo logístico de las
organizaciones localizadas en la capital londinense y ayuda
a la creación de nuevas comunidades. Por su parte
la asociación benéfica Timebanks
realiza una función similar dando cobertura a bancos
repartidos por todo el Reino Unido.
Con la misma filosofía nació en Estados Unidos
la organización Timedollar,
como herramienta para “construir comunidades
económicas desde la decencia el respeto y la pasión
por la justicia”. Ha tenido tanto éxito
que hasta se ha desarrollado una versión japonesa
llamada Time
Dollar Network Japan.
En
España este movimiento tiene cierto
desarrollo en Cataluña. Con el apoyo
del Ayuntamiento
de Barcelona, Bancdeltemps
promociona y difunde información de los bancos del
tiempo que funcionan en la Ciudad Condal. En la Comunidad
de Madrid, uno de los pioneros es el Banco
del Tiempo de El
Escorial, promovido por su Ayuntamiento.
Pero ésta no es la primera iniciativa que utiliza
el asociacionismo ciudadano a fin de “crear
comunidad” y aliviar la economía familiar.
Las cooperativas surgieron en parte como
respuesta al capitalismo industrial de comienzos del siglo
XIX, según explica Winecs,
Servicio de Información sobre PYMES de Economía
Social de la Generalitat
Valenciana; y hoy, lejos de haber perdido vigencia,
reaparecen como solución a problemas económicos
y sociales.
El modelo tradicional de cooperativas
de viviendas, orientado a facilitar casa a sus asociados
a precio de coste o por debajo del mercado, tiene hoy plena
vigencia.
La verdadera novedad y evolución surge con el cohousing.
En este modelo de asociación social los miembros
comparten espacios habitacionales comunes
y mantienen una interacción superior a las que se
dan en otros tipos de grupos de viviendas.
El cohousing surge en Dinamarca
a finales del año 64 y va más allá
de la idea de condominio, muy extendida en Estados Unidos,
llegando a un tipo de comunidad intencional
en el que los participantes se asocian para desarrollar
prácticamente todos los aspectos de la vida. En estas
comunidades las zonas compartidas varían
pero generalmente incluyen un comedor y una cocina grande,
donde los residentes cocinan para la comunidad, lavaderos,
gimnasios y salas de juego y de TV. Las más evolucionadas,
además de sus propios sistemas sociales de
gobierno, disponen de guardería, escuela
y oficinas. El cohousing, además,
tiene ventajas económicas y ambientales, al compartir
recursos, espacio y herramientas.
Los primeros modelos han sido revisados, actualizados e
incluso mejorados por la empresa americana CoHousing
Company, creada por los arquitectos Kathryn
McCamant y Charles Durrett. Ofrecen asesoramiento y
diseñan comunidades a la carta estudiando las necesidades
de cada colectivo.
Este modelo de asociación está bastante difundido
en Estados Unidos, donde la Cohousing
Association of the United Estates da cobertura a más
de 100 comunidades de estas características, que
por supuesto parten de la autogestión y de un sistema
de toma de decisiones participativo.
En Inglaterra,
Australia,
Nueva
Zelanda y Canadá,
esta formula se está haciendo cada vez mas común.
En España se puede vivir en cohousing
en AlmeríaEstate,
proyecto de origen británico radicado en la provincia
andaluza.
Aunque en general estas comunidades aglutinan personas interesadas
sobre todo por la ecología, la sostenibilidad
y la vida en el campo, en Francia
la Dharma
House Community Project está buscando gente que
quiera vivir en un cohousing basado en la religión
budista.
Buen ejemplo de “algo más”
que cooperativa de vivienda, para personas que viven en
ciudades, es la propuesta de la asociación madrileña
Covijo.
Según el artículo aparecido en Ladinamo,
el proyecto parte de la creación por el Ayuntamiento
de 50 viviendas en régimen de alquiler y de que los
asociados gestionen los locales sociales,
el cobro de los alquileres y el mantenimiento del edificio.
Este proyecto social está ligado
al hábitat, consiguiendo así
un lazo de unión entre los socios para luchar contra
el aislamiento y la desconexión social tan frecuente
en las ciudades actualmente. Además al tratarse de
contratos de alquiler estable dan seguridad
y generan arraigo en el barrio. El proyecto,
que lleva gestándose 3 años, ha ido ampliándose
con la organización de talleres educativos.
Ya se han producido los primeros contactos con la Administración
para que pueda dejar de ser un proyecto y se convierta en
una realidad.
En una lucha constante por equilibrar la cesta de la compra
y combatir la inflación nace una iniciativa asociacionista
de calado: los clubes de compra.
Según el artículo
de El País
Semanal, que aparece publicado en el portal del Gobierno
Vasco Euskadi.net,
la idea surge en Estados Unidos. Un ama
de casa americana que quería adquirir un modelo de
coche determinado, se puso en contacto con otros compradores
del mismo modelo para conseguir que algún concesionario
les hiciera un mejor precio. Esta fórmula ha ido
derivando hasta asociaciones de vecinos
o grupos de personas movidos por un interés de compra
común que se unen para conseguir precios
de mayorista en productos de consumo doméstico.
Estos clubes son, generalmente, organizaciones vecinales,
de consumidores o entidades benéficas
que se organizan, generalmente a través de Internet,
para comprar a precios de mayorista. Luchan contra las imposiciones
del mercado intentando poner sus propias condiciones.
Las iniciativas alcanzan incluso la cesta
de la compra de productos de consumo doméstico.
Cada miembro confecciona su lista, ésta es consensuada
posteriormente con la del resto de la comunidad vecinal
hasta alcanzar un pedido conjunto único.
Funcionan de manera democrática y el pedido se remite
al almacén con el que se ha llegado al acuerdo con
los precios o descuentos vía Internet.
Aunque aún no se han afianzado en España,
la emergente crisis del comercio tradicional y la proliferación
de grandes superficies podrían suponer un caldo de
cultivo inmejorable para la implantación de una fórmula
como esta.
En Estados Unidos son parte de la política
de las asociaciones de acción comunitaria. En Arizona
la organización vecinal Azcaa
propone una cooperativa
de compra de alimentos para las comunidades más
desfavorecidas. Los asociados reciben un paquete
básico de comida por valor del doble de
lo que hayan pagado. Un paquete básico cuesta menos
de 20 dólares e incluye una combinación de
carne, fruta, verdura y otros alimentos básicos.
Estos beneficios se consiguen gracias a los grandes
volúmenes de compra, aprovechando liquidaciones,
la sobreproducción, los cambios
de envase y, por supuesto, eliminando intermediarios.
En la misma línea, la organización para la
lucha contra el hambre Hunger
Action Network propone la alternativa de los food-buying
clubs como recurso para luchar contra la mala
alimentación dominante en algunos estratos
sociales.
United
Buying Clubs es una de las cadenas de almacenes especializada
que surte a los clubs de compra de comida ecológica
en Estados Unidos. Da cobertura a más de 3.000 clubes
de estas características en 34 estados diferentes.
Los clubes
de compra están presentes también en la
Asociación
Nacional de Cooperativas de Negocio de Estados Unidos.
Y es que estas singulares cooperativas de compra suelen
apoyar la actividad productora y comercial de agricultores
y granjas locales realizando una doble función
comunitaria. Además el concepto de clubes de compra
tiene muy presentes valores como la sostenibilidad
y el cultivo ecológico o la comercialización
de comida
natural.
Pero no solamente los particulares se asocian
para lograr mejores precios y desahogar su economía
doméstica. Muchas empresas utilizan
Internet para realizar trueques
empresariales, en los que lo que se intercambia no es dinero,
sino servicios.
Se obtiene lo que se necesita a cambio de lo que se tiene,
material de oficina, viajes, regalos de empresa, publicidad,
servicios de asesoría… sin afectar a la liquidez
de las respectivas empresas.
Además, al entrar en una amplia red empresarial es
más fácil ampliar la cartera de clientes.
Según IRTA,
International Reciprocal Trade Association,
aproximadamente 8.250
millones de dólares, un 15% del total del comercio
internacional, fueron negociados a través del trueque
empresarial en el año 2004.
El directorio Acambiode
agrupa a más de 28.000 empresas
interesadas en el trueque, de las cuales 16.000 son españolas.
A través de su portal, pone en contacto a diferentes
empresas con variadas necesidades, las cuales pueden obtener
servicios de otras empresas gracias al intercambio de su
trabajo sin que haya dinero de por medio. Esta iniciativa
opera en 17
países de Latinoamérica.
Hay variaciones sobre este mismo sistema, como la de Yes!
Barter, iniciativa que sin embargo incluye el pago de
una cuota al intermediario.
El asociacionismo ciudadano y empresarial
se postula como una herramienta de peso para la solución
de problemas de corto alcance, la promoción de las
comunidades vecinales como entes gestores de un
hábitat común, la mejora en la calidad
de vida, en la alimentación,
en las relaciones sociales y en los negocios.
Los beneficios obtenidos no son sólo económicos,
los más evidentes a simple vista, también
los hay que potencian el desarrollo de proyectos
sociales y solidarios en nuestro entorno más
próximo.
Ciudadanos de la Aldea Global ¡unámonos!
Redes Sociales: to be or not to be friends
Contar con una amplia red de contactos resulta fundamental
a la hora de aprovechar nuestras oportunidades sociales
y profesionales. En este sentido, las redes sociales a
través de Internet, constituye una herramienta
esencial para todos aquellos que quieren animar su agenda,
aunque sea con un océano por medio.
Las redes sociales combinan su componente
innovadora, incluso revolucionaria, con una sensación
de "déjà vue".
De hecho, sus raíces se remontan a la teoría
de los Seis Grados de Separación, propuesta
inicialmente en 1929 por el escritor húngaro Frigyes
Karinthy, en su cuento Chains,
y posteriormente demostrada y enunciada por el sociólogo
y psicólogo americano Stanley
Milgram, a mediados de los 60. La teoría viene
a decir que dos personas cualesquiera del mundo están
relacionadas entre sí a una distancia máxima
de seis relaciones de conocimiento. Vamos, que si se quiere
conocer en persona a George W. Bush sólo
faltan 5 personas intermedias.
En general, este tipo de redes sociales funcionan del
mismo modo en el que han funcionado siempre los grupos
de amistades. De hecho en ingles se las conoce
como FOAF (friend of a friend). Cada
usuario aporta una serie de amigos que a su vez aportan
otros amigos y así sucesivamente. De esta manera
los contactos de cada uno se amplían a través
de la red.
El perfil personal creado por el usuario,
y que comparte con su red de amigos, aporta los datos
sociodemográficos que pueden determinar
el grado de afinidad o amistad que quiere tener con las
personas de la red. Desde “el mejor de los amigos”
hasta simples “conocidos”, la elección
de los contactos y de la forma de relacionarse es personal.
Internet, como tantas veces, ha resultado
ser el caldo de cultivo adecuado para el desarrollo de
una tendencia convirtiéndola en negocio. La tecnología
aporta su agilidad y sobre todo su cobertura
global.
A través de sitios como Tribe.net,
o Hi5,
las redes sociales han redefinido su influencia. Actualmente
hay cientos de sitios, y de todo tipo y pelaje.
Entre los clásicos, Friendster,
con más de 17 millones de miembros
es posiblemente el mejor ejemplo del auge que ha experimentado
este tipo de redes. Está fundamentalmente orientado
hacia las relaciones personales y su
éxito ha sido tan grande que puede presumir de
haber rechazado una oferta de compra por parte de Google,
a raíz de lo cual el buscador decidió desarrollar
su propia red, Orkut.
Más orientado hacia el mundo profesional,
pero también entre los más asentados, está
Linkedin.
Esta red es una buena herramienta de cara a establecer
contactos de carácter profesional, encontrar oportunidades
laborales y compartir servicios
y recursos. Únicamente admite
usuarios previamente presentados por
otro y además los evalúa antes de su admisión.
Su principal área de implantación es Estados
Unidos.
eConozco
es la red social de referencia en España
y con una creciente implantación en toda América
Latina. Creada desde un prisma multidisciplinar
basado en sus cuatro responsables, Albert
Armengol, médico; Horaci
Cuevas, arquitecto de software; Toni
Salvatella, ingeniero informático, y Asier
Lucea, ingeniero industrial. El proyecto está
desarrollado por el Grupo
Galenicom TI, empresa de consultoría y servicios
de Internet con experiencia en los sectores
de la salud, el software social
y las aplicaciones para Internet móvil.

A través del networking online, eConozco.com
permite desarrollar una red social propia.
Entendiendo como networking
el desarrollo de una red propia de contactos sociales
y profesionales. Tiene un carácter eminentemente
profesional, orientado hacía la toma de contacto
entre profesionales, ejecutivos,
directivos, emprendedores,
etc.
También con orientación profesional, ITmob
e ItsNotWhatYouKnow,
permiten conocer visualmente los diferentes entramados
sociales de cada contacto. Netmodular
Community y neurona.com,
además, permiten interrelacionar el trabajo
y las relaciones personales.
Otras redes sociales, como Business
Parc, ponen en contacto a personas que necesitan o
quieren diferentes productos o servicios
para adquirirlos a precios más económicos,
de modo similar a como actúa un club de
compra. Algunas, como BusinessPartnerships.ca,
ponen en contacto los diferentes estamentos de
cualquier gran compañía, consiguiendo
así que no se pierden ideas o
líneas de negocio, potenciando
las sinergias dentro de la propia compañía.
También las grandes compañías dedicadas
a la información se lanzan a la creación
de redes sociales. La BBC
acaba de lanzar Ican,
un nuevo servicio con el que pretende impulsar la participación
ciudadana en asuntos de interés
público. Una fórmula que complementa
a los blogs
en materia de interacción entre
la sociedad y el cuarto poder.
En esta línea, hay redes sociales cuyo fin es generar
un espacio de opinión. Opinión
Exchange es una de ellas. También con este
perfil, Journ,
combina el concepto de blog y red social, generando un
espacio de comunicación potentísimo.
A diferencia de las redes sociales orientadas a hacer
negocios, el Proyecto
FOAF no tiene aspiraciones comerciales. Su objetivo
es crear una dinámica donde se favorezca la comunicación
de conocimientos, ideas, opiniones,
noticias o cualquier otra cosa destacable.
Es una aplicación de XML y RDF,
básicamente un archivo XML, en el que se describen
personas, tesis, documentos, etc., siendo la descripción
de personas el más extendido. A partir de este
cruce de información se crean
comunidades abiertas entre usuarios interesados
en el mismo tema.
Con un sentido similar, existen otras redes sociales, que
podríamos llamar generalistas cuyo
fin último viene marcado por la necesidad de hacer
el día a día más fácil.
Desde poner a disposición de la red software,
como 50something,
hasta el intercambio de libros, tal y como
Flylosophy
expuso en su artículo “ Bookcrossing:
hacia la biblioteca universal” hace unos meses.
En esta línea, Timebucks
es una especie de buscador de servicios.
La fórmula es sencilla, si alguien se ofrece en esta
red como cuidador de mascotas, los miembros de la misma
le llamarán para hacer lo propio. Vamos, que es como
echar un currículo en una red de amigos.
Otras se mueven en el mundo del ocio y
proponen sitios dónde cenar, bailar,
tomar una copa, etc. En éstas, los
consejos provienen de otros miembros de la red que son de
absoluta confianza. Yelp,
muy desarrollada en Estados Unidos y Gran Bretaña,
está funcionando de esta manera.
 Algunas
redes intentan desarrollar la sociabilidad
de sus miembros. I’m
Not From Here es una red que se ocupa de que cualquier
recién llegado a una ciudad pueda conseguir amistades
de acuerdo con sus gustos y necesidades
personales. Una forma diferente, y seguramente
más rápida y fácil, de comenzar la
vida en un nuevo barrio o en una nueva población.
Y las citas, ¡cómo no! Desde
las multirraciales, como Afroromance
que pone en contacto personas de diferente sexo
y raza, hasta las más cerradas en su concepto
relacional y directamente encaminadas a establecer contacto
entre personas de la misma raza, credo e ideología,
como Jewishfriendfinder.com
Parece que hay redes sociales para todos los gustos. Sin
embargo, el sector aún tiene pendiente una redefinición.
Enrique
Dans, profesor del Instituto
de Empresa y especialista en redes sociales, se debate
entre las virtudes
de las mismas, como “ aplicaciones superpuestas
a otro tipo de negocios”, y la seguridad
de que no todas sobrevivirán a ese “ valle
de la decepción”, que surge después
de la euforia y el boom. Solo algunas de estas redes sociales
serán capaces de mantenerse y ser útiles en
el transcurso del tiempo. Algunas, como threedegrees
desaparecen con un mensaje de despedida, y punto. Y, entonces...
¿dónde quedan los datos de sus usuarios?

En Brasil, el sitio CocadaBoa
cuenta como uno de sus usuarios ha logrado entrar en el
sistema de seguridad de Orkut,
robando los datos y perfiles de centenas de personas
y comunidades. Mientras no se regule legalmente
de manera eficaz y se protejan mejor los datos depositados
en estos sitios, parece aconsejable acercarse sólo
a aquellas redes de verdadera confianza.
El futuro pasará, sin duda, por la combinación
de ideas. No es posible una red social de tipo
exclusivo. La mejor manera de agrupar a gente es ser capaz
de crear criterios comunes de pensamiento.
Los blogs, los foros,
las páginas de opinión y
las de sectores específicos, terminarán
creando su propia red social, de manera fácil y como
movimiento inercial de esas uniones por intereses comunes.
Redes que podrán permanecer gracias a motivos concretos
y claros y con verdaderas razones de proximidad.
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