Cause Marketing y solidaridad de todo a cien
No hay nada como una pequeña dosis de solidaridad,
para lavar la mala imagen de una empresa. Las
pulseras solidarias o wristbands, aparecieron como la
penúltima forma del “cause marketing”. Inundaron
el mundo de buenos sentimientos, cobraron por ello y,
finalmente, se han convertido en una machacona moda global.
Por favor, ¡qué se acabe ya!
Cada vez más el producto tiende a convertirse en un valor
secundario respecto de la marca. En un mercado global, saturado
de productos de características muy similares, cada vez
resultan más importantes los valores asociados a la marca.
El hecho de que estos correspondan o no a la realidad es
secundario.
En este contexto, las empresas se ven abocadas a compartir
con sus consumidores algo más que una oferta de calidad,
tienen que ser capaces de compartir también unos valores.
Si un consumidor se siente éticamente incómodo al comprar
un producto probablemente, tarde o temprano, dejará de hacerlo.
De este modo, las marcas pretenden posicionarse como referencia
ética. Poseer una imagen “ética”, es un capital impagable
para cualquier empresa, un factor determinante para su posicionamiento
respecto de la competencia.
Es así como hace 20 años apareció el 'cause marketing',
como mecanismo de “maquillaje ético”. Una empresa se compromete
a colaborar con un proyecto benéfico y a cambio obtiene
una mejoría de su imagen pública, que no siempre es tan
aseada como parece y cabría esperar. A partir de ese momento
basta con sentarse a observar como los clientes redimen
sus conciencias comprando sus productos. El mecanismo en
principio no es peor que otros.
Al contrario, nadie puede negar los efectos positivos para
muchas iniciativas sociales de este tipo de estrategias.
Vicente Verdú en su libro
“El Estilo del Mundo” relaciona el “cause marketing”
con aspectos esenciales del capitalismo protestante. “Hacer
buenos negocios en la tradición puritana va unido a hacer
algo bueno para todos y así la caridad de los multimillonarios
norteamericanos expresada en fundaciones y donaciones forma
parte de las reglas del mismo sistema”. Sin embargo, lo
cierto es que frecuentemente el “cause marketing” ofrece
zonas algo oscuras.
 El
caso de Nike
y las pulseras de silicona es un buen ejemplo de ello, puesto
que se trata de una empresa que, como todo el mundo sabe,
no cuenta con la mejor imagen ética, al menos, desde que
a finales de los 90 se hizo público que en sus fábricas
de Pakistán y Vietnam se empleaba mano de obra infantil.
Las imágenes de niños
cosiendo balones Nike, dieron la vuelta al mundo. Desde
entonces Nike ha tenido que enfrentarse a las consecuencias,
incluidas varias campañas internacionales de boicot a sus productos.
Durante años Nike ha hecho todo lo posible
por limpiar su imagen, regulando las condiciones de producción
en sus fábricas y comprometiéndose a no emplear mano de
obra infantil. Incluso desde abril de 2005 presume
de haber conseguido ser incluida en el listado de empresas
éticas “100 Best Corporate Citizens”. Sin
embargo, sobre su logo aún planea la sombra de la duda.
En este sentido la iniciativa de Nike de
apoyar la campaña Livestrong
de la Lance
Armstrong Foundation a través de las famosas pulseras
amarillas constituye un nuevo intento de recuperar la buena
imagen pérdida, en este caso a través del “cause marketing”.
Desde su lanzamiento hace aproximadamente un año, Nike
comercializa en exclusiva estas pulseras cediendo todos
los beneficios a la LAF. Su precio es de
1 euro, 1 dólar en USA.
Desde el primer momento las pulseras amarillas resultaron
irresistibles, en parte debido a una hábil campaña promocional,
que las situó en las muñecas de líderes mediáticos como
Angelina Jolie, Tom Hanks,
Matt Damon, Robin Williams,
Andre Agasi, Norah Jones
o Ben Affleck. La demanda fue tan alta
que muy pronto se agotaron las existencias. Todo el mundo
quería su pulsera, y sólo unos pocos las tenían así que
las famosas pulseras amarillas se convirtieron en un objeto
de culto e inmediatamente empezaron a anunciarse en eBay
por precios
bastante superiores al dólar/ euro al que se vendían
oficialmente..
Como era de esperar, a la sombra del éxito surgieron las
imitaciones. La primera en observar el filón fue la propia
Nike, que inmediatamente lanzó las pulseras
Stand
Up Speak Up contra el racismo. Apadrinadas en este caso
por Roberto Carlos, Ronaldinho
y Thierry Henry entre otros, se agotaron
inmediatamente.
Para entonces la solidaridad comenzó a ceder terreno a la
moda. La rentabilidad del “cause marketing” a través de
las pulseras de silicona se hizo evidente y la iniciativa
comienza a repetirse, y a repetirse, y a repetirse, y a
repetirse...
Surgen entonces las primeras copias “Made in China” de los
originales de Nike, que paradójicamente
se venden más caras que los propios originales. Adidas,
sin el menor reparo, lanza las suyas con el conspicuo lema
"Impossible
Is Nothing" que nadie sabe muy bien que causa apoya
pero que al menos suena bien.
A partir de este momento el tema entra en un terreno decididamente
“frikie”. Los bajos costes de producción favorecen la proliferación
de todo tipo de pulseras, de todos los colores, y amparando
todas las causas imaginables. Así junto a los diferentes
modelos que apoyan a las victimas de tsunami,
se encuentran pulseras menos “concienciadas” como la pulsera
I
love my dog o la verde Kiss
me. I’m Irish. En España se dan algunos casos inefables
como las pulseras Cuñaaao Power y Siesta
Power de la colección Power
Rings de Panini.
Paralelamente continúan apareciendo campañas solidarias
en forma de wristband. Como la de la Asociación
de Española contra el Cáncer con su pulsera verde, la
Anti-bullying lanzada por la
emisora Radio 1 de la BBC o la pulsera rosa
en apoyo a The
National Breast Cancer Coalition Fund en su lucha contra
el cáncer de mama. En Estados Unidos arrasan las pulseras
Support Our Heroes dedicadas
a apoyar a la Special Operations
Warrior Fund y a los soldados americanos en Irak y la
pulsera blanca ONE, cuya causa consiste en pedirle
a Bush una posición más activa en la lucha contra la pobreza.
Está ultima iniciativa está encabezada por Brad
Pitt, y es apoyada por Bono, Bob
Geldof y una larga lista de solidarios
oficiales. Pronto se agotará.
Seguro que no alcanza el mismo éxito la iniciativa de la
Platafora Pobreza
Cero, mucho menos mediática. En su caso las pulseras
de silicona se han sustituido por bandas blancas
que no es necesario comprar, puede fabricarlas uno mismo
y basta con llevarlas puestas encima, en la mochila o en
el coche. No parece muy probable que sea esta la línea de
evolución de las wristband.

Después de un año entre pulseras, es de esperar que muy
pronto queden arrinconadas en un cajón, junto a los lazos
antisida y otros fetiches solidarios. Cada cual con su causa
a cuestas carga con su pulsera, cual turista en régimen
de “todo incluido”. Hay pulseras para todos.
Al fin y al cabo un euro es poca cosa a cambio de la posibilidad
de ser un ciudadano consciente y solidario.
Entre tanto, disfrutemos de unos objetos tan altamente democráticos.
Encontrar pulseras en la muñeca de Bush y en la de los jóvenes
antisistema, tiene su encanto. En ocasiones son hasta del
mismo color.
El negocio de regalar
El software libre, las últimas noticias, productos y
servicios en Internet, música original, libros o periódicos
gratuitos a la entrada del metro… cientos de productos
y servicios presentes en el mercado son regalados. ¿Qué
hay detrás de lo gratis? Imagen, grupos de comunicación,
la importancia de la imagen corporativa o, simplemente,
una forma de generar espacios comunes de información.
De esto trata
este artículo, de lo gratis y de lo que hay detrás de la
oferta gratuita, tanto dentro como fuera de la Red, un hecho
que hace años era percibido como algo especial y original,
donde regía el viejo refrán de “a caballo regalado…”
y en el que ahora la calidad es una exigencia también aplicable.
El gurú del marketing y del mundo internauta, Seth Godin, lo explica
muy bien en su libro sobre el marketing de lo gratis, Free
Prize Inside, en el que indica que ésta es la próxima
gran idea del marketing y la venta.
Internet se alza en el primer puesto del regalo, y para
ir abriendo boca una dirección imprescindible Freestuff, que es un completo
directorio sobre los servicios y productos gratuitos que
circulan por la Red: desde apuestas
on-line hasta un kit
para iniciarse en la alimentación vegetariana.
El software
libre es la avanzadilla, la verdadera revolución inicial,
que sin embargo ha visto frenado su desarrollo por la reciente
aprobación de las patentes de software por la Comisión Europea.
Dos ejemplos de la bondad en la red, Freewarefiles,
que facilita la vida
del usuario a la vez que complica la del ordenador, con
tanto programa cargado, y FSF,
organización que utiliza la página como reclamo de una sociedad
más libre y justa, tal y como se muestra su encabezamiento
de presentación.
El copyleft
es otro paso de gigante gracias al cual, por ejemplo, existen
sitios en Internet que ofrecen la posibilidad de descargarse
un libro totalmente gratis de manera legal. También dos
ejemplos: Free-ebooks
y Todoebook. Este último es
un sitio especializado en la venta de ebooks
en la Red. Pero dado el recelo que este formato de lectura
despierta aún en muchos lectores, Todoebook
ofrece una lista de obras que se pueden descargar gratis para
que los usuarios comprueben sus valores añadidos y utilidades
y se animen a adoptarlo como un formato válido más. Toda
una inversión de futuro.
La música es otro ejemplo de cómo evoluciona
este tipo de regalo. Por ejemplo, alrededor del iPod se
ha generado todo un movimiento de descarga de música gratuita.
iTunesperipod
es un sitio creado por los guerrilleros urbanos Downhillbattle,
con la intención de ofrecer una alternativa gratuita
al sitio de Apple.
La compañia de la manzana por su parte se apunta
parcialmente a esta tendencia con su nuevo iTunes,
la versión
4.9, que permite realizar descargas gratuitas de podcasts.
Entre los más clásicos, Freeplaymusic, presume
de ser la primera biblioteca musical creada en la red.
Uno de los grandes debates
contemporáneos es el de la gratuidad de los contenidos informativos
en la Red. La solvencia de la publicidad como sustento económico
de los sitios en Internet está constantemente en tela de
juicio. Por ahora la mayoría de las cabeceras mundiales
como New York
Times, Le
Monde o The
Times optan por la fórmula gratuita, exigiendo nada
más que el lector se suscribiera gratuitamente para poder
visitar las noticias. En España El
País, hasta hace poco totalmente de pago, se ha rendido
a la evidencia de lo gratis y ahora “regala”
parte de sus contenidos.
Por otro lado el fenómeno blog,
pilar de esta nueva filosofía mediática, es hoy por hoy
uno de los paradigmas de la gratuidad en la Red. Son cientos
los sitios en Internet que permiten a los navegantes crear
su bitácora personal completamente gratis. Xanga
y Blogger
son dos de las comunidades blogger más conocidas que además
están entre las 50 páginas en inglés más
visitadas de Internet, según un ranking
elaborado por Alexa.

Fuera de la red se encuentran promociones donde, una vez
superados los típicos regalos
del Happy
Meals de Mc Donalds,
hasta el regalo más pequeño debe llevar consigo cierta dosis
de estrategia y sofisticación. Este es el caso de los muñequitos
que acompañan al envoltorio del te Ito
En, que hacen furor entre los niños americanos.
Publicaciones gratuitas hay muchas. Metro,
de origen escandinavo, está considerado el periódico gratuito
más importante del mundo y está presente en 17
países y con 46 ediciones. Sus ingresos y su enigmático
modelo de negocio se define con una sola palabra: publicidad
y más publicidad. Sus otros secretos: costes de producción
bajos, apenas tienen periodistas en plantilla, y distribución
a partir de repartidores, forma mucho más económica que
la tradicional.
En España, la
prensa gratuita copa ya el 40% de cuota de mercado,
según una información aportada por TheSlogan
y 20
Minutos es considerado el segundo periódico de información
general y tirada nacional después de El País, tal y como
indica el Estudio
General de Medios.
Otro diario gratuito, pero realizados por los propios lectores
a modo de blog en papel, es Qué!.
Perteneciente al Grupo
de Comunicación Recoletos, presume de ser “el
primer diario español elaborado por sus propios lectores”
Sin embargo, acusaciones de censura y parcialidad ha provocado
que esta iniciativa haya sido criticada
por la blogosfera en España. La misma idea en Corea, Ohmy News, cuyo lema es
“cada ciudadano es un reportero”, ha logrado
en 3 años una media de 14
millones de visitas diarias en su web, según Mediabriefing.
También hay ejemplos de publicaciones gratuitas fuera del modelo de diario de
información general. Wendy and Rita es el título
y las dos protagonistas de un cómic gratuito que se distribuye
en tiendas de ropa, de belleza o de interiorismo. El formato
cómic es sólo un pretexto para introducir sutilmente y de
un modo atractivo diferentes marcas y productos que destacan
cual tetrabrik de leche en cualquiera de las series que
a diario ser ven en la televisión.
Otras revistas de recorrido similar son la publicación musical
mensual Mondo
Sonoro, financiada básicamente por la publicidad, y
Looc
Madrid, revista que en Madrid sirve actualmente de referencia
para encontrar los sitios más cool de comida, copas, compras,
peluquerías y otros servicios de interés.
Lo gratuito ha traspasado el mero espacio de ser el reclamo
para conseguir aumentar las ventas, ahora es un producto
o servicio que aporta un elemento diferenciador importante
en si mismo: es gratis. Regalar productos o servicios inútiles,
o simplemente no acordes con la línea de comunicación de
la marca, comienza a resultar contraproducente. El concepto
cambia y los regalos dejan de utilizarse como armas de venta
masiva.
Cada vez más, hay una aproximación mayor a las necesidades
reales del consumidor, con lo que el regalo deja de ser
un obsequio para ser un elemento de necesario de acercamiento
entre la marca y el cliente, que debe ser capaz, por si
mismo, de sumar puntos a la imagen de marca, reforzando
los ejes básicos de la comunicación marca-cliente.
Regalar cruasanes por la mañana con el periódico La
Razón dice poco del producto que se vende y no genera
un vínculo real con el producto vendido. La necesidad de
sorprender obliga a inventar cada día cosas insospechadas
cada vez más arriesgadas, lo que no es sinónimo de adecuadas
y atractivas para el consumidor.
Pero el secreto para acertar con el regalo, es decir, para
que genere cierta proximidad y compromiso con la marca,
radica en ser consciente que no se está regalando nada,
que se está aportando un servicio valorado por quién lo
recibe. Lo que consolida la marca, el servicio y el producto.
Luego vendrá la venta.
Hogares micro-flexibles
Paredes que se esconden, cuartos que desaparecen y cocinas
dentro de armarios, son algunas de las propuestas para
mejorar el problema del continuo “encogimiento” de la
vivienda. Pero estas soluciones, en realidad, han sido
utilizadas por otras culturas durante siglos.
La casa japonesa con las paredes regulables, las casas
flotantes asiáticas, los igloos o las chozas africanas
ofrecen soluciones prácticas y económicas para acotar
el espacio y compartimentarlo y que en muchos casos son
adoptadas por la arquitectura contemporánea.
La exposición Living
in motion, design and Arquitectura for flexible living
organizada por el Vitra Design Museum, y
que lleva desde el 2002 recorriendo Europa, hace un recorrido
histórico por este tipo de viviendas “flexibles” desde
los nómadas de la antigüedad hasta el día de hoy mostrándonos
también el mobiliario utilizado y las soluciones técnicas.
Uno de los mejores ejemplos de flexibilidad se encuentra
en la tradicional
casa japonesa. La revista Nipponia
cuenta como para conseguir vivir en sus reducidas dimensiones,
sus habitantes tenían que llevar una rutina diaria muy
cronometrada. Cuando se levantaban recogían los tatamis
y sacaban una mesa baja que después de las comidas se
recogía, vestían la habitación con cojines sobre los que
se recibía a las visitas o se disfrutaba del ocio y, a
la hora de dormir, otra vez aparecían los tatamis. Así
se lograba, con pocos elementos, tener comodidad y orden.
Todo esto en 1800.
Las casas flotantes
asiáticas y las chozas africanas, también de reducidas
dimensiones, presentan espacios diáfanos multiusos en
los que la intimidad se consigue mediante telas divisorias
que se corren o descorren según las necesidades.
En
Europa fue después de la Primera Guerra Mundial, cuando
se empezó a teorizar sobre el concepto de vivienda
mínima debido a la escasez de suelo y a la consiguiente
subida del precio de la vivienda. En España, ya en 1929
se convocó el primer “Concurso de la Vivienda
Mínima” para buscar soluciones constructivas
para las viviendas orientadas a las clases populares.
Paralelamente, el arquitecto Amós
Salvador, representante español en la CIAM de 1929
en Frankfurt, presentó un informe técnico sobre las reformas
a acometer para abaratar la vivienda. Muchas de las soluciones
que plantea siguen estando vigentes.
El conocimiento de las soluciones constructivas tradicionales
en culturas diferentes de la occidental, unido a su propia
búsqueda de las posibles soluciones para la “crisis
de la vivienda”, llevaron a arquitectos como
Frank Lloyd Wright
o Mies van der
Rohe a tomar prestados diseños habituales en otras
culturas. La Casa Schröder,
de Gerrit
Rietveld, los tabiques correderos utilizados por Le
Corbusier en sus Unités,
los paneles
móviles de Charles
y Ray Eame y otros ejemplos que aparecen en la revista
Via Arquitectura
son bastante ilustrativos de estas soluciones.
Pero si se observan las viviendas sociales
construidas en los últimos tiempos,
parece que no ha quedado mucho de todos estos avances.
Por el contrario, en general se ha vuelto a un modelo
de vivienda de estructura rígida, que necesita
una compleja intervención estructural para cambiar
su compartimentación.
Hasta ahora, para el diseño de esta vivienda social
se tomaba una familia tipo y se pensaba en sus necesidades.
Pero el encarecimiento del suelo hace que las dimensiones
de la vivienda disminuyan y, por tanto, no es fácil
aplicar estas estructuras. Además la aparición
de nuevos modelos de familia, los nuevos usos sociales
y la cada vez mayor tendencia a trabajar en casa, hacen
muy difícil adaptar las necesidades de los usuarios
a un patrón habitacional tan estereotipado.
Sin duda, la alternativa al tipo vivienda rígida,
llega a través del concepto de transformabilidad,
entendido como la posibilidad de modificar la estructura
interna. La vivienda flexible contempla factores como
la diversidad, la variabilidad y la movilidad, que adquieren,
de este modo, una gran importancia al tiempo que factores
como el estado de ánimo, el clima, la hora del
día y otros que tradicionalmente no han sido tenidos
en cuenta, encuentran su lugar en este nuevo hábitat.
Conceptos como casa-oficina, donde se vive y trabaja;
home-theatre, para disfrutar el ocio; sala de Internet;
cocina-reducida, para gente que no come casi nunca en
casa, o librerías sin libros, porque todo se guarda en
los ordenadores, deben ser tenidos en cuenta al plantearse
el diseño de la nueva vivienda.
Por todo esto, muchas de las investigaciones y desarrollos
arquitectónicos actuales se dirigen al diseño de sofisticadas
soluciones. Desde el desplazamiento de las paredes hasta
las cocinas escamoteables dentro de armarios, los baños
abiertos e integrados en otras estancias o los dormitorios
que desaparecen durante el día.
Como explica la revista de arquitectura ARQ,
existen sobre todo tres tipos de transformación que puede
sufrir una vivienda en la actualidad: de planta libre,
si tiene una mínima estructura interior; de planta móvil,
si posee algún elemento divisorio movible, y plantas de
recinto neutro, con espacios fijos utilizables de distintas
maneras por su tamaño. Se trata de viviendas con nivel
de intimidad es graduable, dependiendo de las necesidades
de cada habitante y de sus deseos de exposición o aislamiento,
y en las que lo más difícil es conseguir es que los núcleos
húmedos y los que conllevan mayor carga técnica y coste
sean móviles.

Para hacer que la vivienda pequeña sea más flexible se estudian
alternativas como la creación de espacios de uso vecinal
común, como lavaderos, trasteros, gimnasios o puntos de
reciclaje, y la posible adición de superficies colindantes,
si las necesidades de la familia aumentan.
Otros elementos que hay que tener en cuenta al hablar de
la creación del nuevo hábitat son las claves que da Luis
de Garrido, director de la Asociación Nacional
para la Vivienda del Futuro, ANAVIF, en su
proyecto " Vivienda
del Futuro". En las casas futuras se utilizarán
materiales naturales, sanos, carentes de emisiones, reutilizables
y reciclables. Habrá un cambio al uso de energías renovables,
las casas se calentaran solas en invierno y se enfriaran
solas en verano. El uso de la tecnología, las cocinas funcionales
equipadas con robots, los sistemas de auto limpieza, el
control del consumo de energía, la seguridad y la comunicación
total con el exterior también influirán en el aspecto, en
el diseño estructural y en el propio uso de las casas.
Afrontar todas estas complejas premisas y aplicarlas con
resultados satisfactorios no es fácil, aunque hay ejemplos
que demuestran que se puede hacer. En algunos casos son
todavía proyectos y prototipos, mientras que otros se han
construido ya y se están utilizando. Muchas soluciones son
caras por el momento pero, a medida que aumente la demanda
y se desarrollen procesos de producción más baratos, podrán
llegar cada vez a más gente.
Basada en los principios de flexibilidad Naked
House, del japonés Shigeru
Ban, consta de una sola habitación interior que pueden
utilizar hasta 4 personas. Las paredes son de metacrilato
y el interior está forrado de un lienzo de nylon que tamiza
la luz, todo está a la vista y los pocos elementos de compartimentación
existentes se pueden utilizar tanto en el interior como
en el exterior. Aunque no es muy pequeña, su uso en espacios
más pequeños parece fácil.
La empresa japonesa Nendo
ha creado una casa indudablemente transformable. En la Drawer
House todos los muebles y elementos divisorios desaparecen
dentro de las paredes pudiendo construirse en cada momento
el espacio que mas interesa al habitante.
En Australia el arquitecto Sean Godsell, con su creación Future Shack, nos presenta una casa
para uso en casos de emergencia. Se monta en 24 horas, se
puede transportar y tiene una simple estructura de contenedor.
La casa es autónoma, en el interior vienen embalado un tanque
de agua, células solares, rampas de acceso, escaleras, puertas
de cristal y la estructura de la azotea. El baño se sitúa
detrás de un armario y la cocina está escondida, al igual
que la mesa y las camas. Todo mínimo pero con la máxima
funcionalidad.
Es inevitable, por ser una de las propuestas mas interesantes,
volver
a hablar de la versión casa del Loftcube
Project de Werner
Aisslinger para depositar sobre los tejados urbanos.
Tiene una estructura que divide los distintos recintos mediante
paneles móviles, pudiendo quedar completamente diáfano.
La cocina y el cuarto de baño aprovechan una pared común,
para compartir las canalizaciones de agua, y algunos muebles,
como el sofá, están hechos de Corian, el mismo material utilizado
en las paredes. El resto del mobiliario es de la línea Casa and Cube de Interübke.
La propuesta del diseñador italiano Luigi Colani,
que ya apareció en Flylosophy,
es la Hanse Colani Rotor House.
Como cuenta la revista Mocoloco,
su interior es un espacio con un cilindro de 6 metros cuadrados
formado por el dormitorio, el baño y la cocina. Mediante
control remoto el cilindro gira y queda a la vista cada
una de las dependencias. Está pensado para estudiantes que
necesitan poco espacio.
En Inglaterra Piercy
Conner ha creado el sistema de apartamentos para zonas
urbanas, Microflat. El baño y el dormitorio
son independientes y el resto diáfano, tiene una gran ventana
y un balcón. El interior se puede customizar a gusto del
comprador.
Las casas
prefabricadas, según Newsweek,
deben ser tenidas en cuenta como solución habitacional,
como quedó patente en la última edición de la Feria
Internacional del Mueble de New York, donde se
presentó el sistema de casas prefabricadas Flatpak,
diseñado por Lazor Office. Las casas están
equipadas con calefacción, aire acondicionado, agua caliente,
separaciones móviles, cocina integrada en el comedor, baño
independiente y pueden tener doble altura si se desea.
En España el Ministerio de la Vivienda
lanzó una propuesta habitacional basada en el Proyecto
APTM, presentado el pasado abril en Construmat. Las 6
propuestas están basadas en el bajo coste, sostenibilidad
y ahorro energético, en un espacio mínimo de 30 metros.
En algunos se aprovecha la gran altura de techos y los espacios
comunes del exterior para dar más amplitud.
Una realidad, en la que se han plasmado conceptos de flexibilidad
aplicada a pequeños espacios es el PAU del Ensanche
de Vallecas creado por la Empresa Municipal de la Vivienda de
Madrid. Se basa en la filosofía
“trabajar de día y habitar de noche, y todo en un
mismo espacio”. Para ello las casas cuentan con
pasillos elevados y tabiques plegables, que permiten variar
la forma del espacio de la casa, En las horas de mayor actividad
las paredes se recogen en los pasillos de la vivienda y
las camas se ocultan en huecos bajo los armarios. Cuentan
con gran número de armarios empotrados y baldas móviles
para trabajar.
Construmat 2005 también
presentó Vitrohouse, prototipo desarrollado
por la ANAVIF, Asociación
Nacional para la Vivienda del Futuro. En esta casa
de cristal la tecnología multimedia y virtual interactúa
con el espacio para crear o disolver espacios mediante la
proyección de imágenes, videos, textos y sonidos en soportes
transparentes y semitransparentes. Otra originalidad de
este proyecto es que los cuartos húmedos son reubicables.
En Manhattan dentro de la carcasa de un apartamento al uso,
el equipo de AvroKO
ha ideado los interiores de Smart.Space basándose
en paneles móviles, pasarelas y muebles escamoteables, todo
en un espacio mínimo y con apariencia muy high tech.
 El
mejor modo de ver las soluciones que los neoyorkinos dan
a sus necesidades de espacio en una gran urbe está el Concurso
Smallest Coolest Apartment, organizado por la consultora
de New York especializada en diseño de pequeños espacios
interiores Apartament
Therapy. Las bases ponen como condición para participar
tener un apartamento pequeño e ingenioso.
Mientras el boom inmobiliario sigua alcanzando cotas insospechadas,
que obligan a plantearse vivir cada vez en espacios
mas pequeños, y esperando que la opción de habitar otra
galaxia dentro de una sofisticada nave
espacial llegue pronto al pueblo, la idea del minipiso
transformable se dibuja como una solución temporal razonable
para los que se resisten a vivir con padres, hermanos, amigos,
abuelos...
Eso si, mejor no perder nunca el manual de instrucciones.
El
sofá-cama-mesa-silla
30 metros dan para mucho si se utilizan los muebles
apropiados. Cocinas compactas que se pliegan dentro de
un armario, camas que desaparecen en una pared, muebles
que esconden todo un despacho en su interior. No se trata
del equipamiento de una tradicional
casa japonesa, ni de una mini
nave espacial ni de una roulotte,
es la solución ideal para conseguir que nuestra microvivienda
compita en habitabilidad con una gran mansión.
Los viejos trucos para dar sensación de amplitud como poner
espejos, utilizar pinturas de colores claros, emplear muebles
de metacrilato transparente
o enfocar la decoración con estilo minimalista no son la
mejor solución a la hora de enfrentarnos con un espacio
pequeño. Partiendo de una vivienda tipo de unos 35 metros
cuadrados, con un baño, cocina y una habitación multifuncional
y conseguir crear un hogar con todas las comodidades parece
un reto, si no se tienen en cuenta las múltiples soluciones
que empresas preocupadas por el problema del espacio están
sacando al mercado.
Para conseguir el máximo aprovechamiento de las paredes
hay que conocer las soluciones ideadas por la empresa Bon
Bon Trading. Sus propuestas para camuflar la cama simulando
estanterías son muy ingeniosas. La Wall
Serie de Alfacto parte de un elemento separador para
acoplar a él todo tipo de elementos, como mesas, sillas,
estantes, etc. El Ultimate
Cubicle de Dilberts aunque está pensado para compartimentar
oficinas también puede ser empleado para acotar y modificar
espacios en una casa. Una manera sencilla de variar de decoración
adaptándola a diferentes usos.
 Es
muy importante, para lograr hacer de una microvivienda un
espacio habitable, que sea lo mas diáfana posible, consiguiendo
la independencia de los diferentes espacios a base de paredes
móviles o separadores que se esconden cuando no son necesarios.
Las mejores soluciones son las fáciles de plegar y las que
menos sitio ocupan. Las series Inflatables Collection
y Mutable Collection de la empresa Luisponsd-lab,
las pantallas Double Curve Screen
de Soorikian,
los contenedores
de metacrilato transparente con multitud de colores
de Edra,
los suaves aunque resistentes muros
de papel de Molo design, o las cortinas
metálicas de ShimmerScreen
ayudan a conseguir la intimidad que se necesita según el
momento del día.
Mención especial por su originalidad y multifuncionalidad
merecen las More
Doors de UrbanRock Design. Se trata de una serie de
6 paneles extensibles que se ajustan al formato de una puerta
estándar. En dichos paneles van acoplados diferentes elementos
que se extraen para crear ambientes. Las opciones son casi
ilimitadas: puerta-cama, puerta-plancha, puerta-rincón de
lectura, puerta-butaca, puerta-mesa de trabajo, puerta-escritorio.
Una de las dependencias que más variaciones ha sufrido a
lo largo de la historia ha sido la cocina, que ha pasado
de ser una pieza de grandes dimensiones donde se pasaba
mucho tiempo, a quedar encerrada en un armario. Sea cual
sea el tamaño lo más importante es que esté integrada en
la dependencia principal, ya sea mediante un hueco que las
comunique o que, como cada vez es más frecuente, pase a
formar parte integrante de ella sin que haya elementos delimitadores.
La incorporación de la domótica y la tecnología de los ordenadores
facilita un poco más la vida en esta estancia.
El concurso “Kitchen
is the heart of the home” convocado por la prestigiosa
newsletter Designboom
revela que la mayoría de las propuestas están encaminadas
a aportar soluciones a pequeños espacios con estructuras
ligeras o a mejorar las cocinas compactas.
Uno de los primeros ejemplos de cocina plegable es la Parsons
Kitchen de Allan Wexler, se
trata de una cocina completa con cajones estantes y una
gran mesa, todo se pliega hasta quedar convertida en un
mueble. Tiene un sistema de ruedas para que pueda ser situada
en el espacio más útil, si las tuberías lo permiten.
La empresa Whirlpool
comercializa una cocina llamada Equipment
que al cerrarse queda totalmente integrada en un armario,
de acabado high tech, de lo mas compacto. Ronan
y Erwan Bouroullec han creado la Modular
Kitchen, caracterizada por su gran ligereza y simplicidad.
Muy ligero también es el prototipo Plug
& Cook de Hardy Inside.
Un poco más robusta es la propuesta
de Mobalpa. Y si el espacio es
ya muy-muy escaso la solución japonesa de las compact kichens
ofrece lo imprescindible en el menor espacio, aunque no
sean muy bonitas, la verdad.
Una de las dependencias más complicada de transformar es
el cuarto de baño, aún no estamos acostumbrados a que esté
a la vista o medio escondido. Es la estancia más privada
de la casa y también ha visto muy mermadas sus dimensiones,
tanto es así que aparecen híbridos como el WaterSavingToilet,
invento japonés que ocupa poco y ahorra agua. El truco consiste
en prescindir de la voluminosa bañera y del bidet y que
los sanitarios presentes sean de pequeñas dimensiones, como
el Soft
Sink de Hella Jongerius o la gama Full
de Bathroom
Heaven. Pero para sacar ideas de baños a pequeña escala
nada como mirar los baños diseñados por Philippe
Stark para las habitaciones de la cadena de hoteles
Morgans,
un alarde de originalidad y diseño en pequeños espacios.
Una vez que se tienen solucionadas las estancias, y las
divisiones más complicadas de la microvivienda,
hay que empezar con los muebles. No debe haber muchos elementos,
algunos muebles pueden hacer varias funciones y, si son
plegables o móviles, se pueden retirar cuando no se necesiten.
Thut Mobel
consciente de los problemas de espacio en las viviendas
actuales, ha creado una gama de soluciones ingeniosas plegables
y móviles para ocupar poco espacio. Armarios con ruedas,
mesas plegables, estanterías que se expanden, camas que
se despliegan y repliegan… se podría amueblar toda la casa
con sus creaciones..
Los armarios, elementos multifuncionales por excelencia,
no sólo sirven de ropero,
como el de Moormann,
además puede ocultar tras una apariencia simple un despacho
con todos los adelantos, como los modelos Eclipse
de Matteograssi y Sekretär de Wogg.
Una completa y sorprendente sala de lectura está disponible
en la de la serie Lese+Lebe,
también de la ingeniosa Moormann. Pueden leer una o
dos personas, tener mesa, reposapiés, lámparas de lectura
y una amplia librería, no se puede pedir más.
 La
estantería es una de las piezas más útiles en una microvivienda.
Sirven para separar espacios, para almacenar… incluso como
estantes. Un eficaz diseño es el de la RTW
de Ron
Arad, estantería circular que puede dar vueltas para
deslizarse suavemente por la estancia, lo sorprendente es
que la primera rueda alberga una segunda que se mantiene
siempre horizontal para que los libros no se caigan. La
estantería separador Flipper de Material Furniture
de permite poner libros, mediante el giro de sus elementos
circulares, o conseguir intimidad, si los dejamos en posición
vertical.
Hay sistemas de estantes que se pueden utilizar en cualquier
parte de la casa. Sus múltiples combinaciones y su simplicidad
son sus características principales. El sistema Pogo
de Urban Workshop puede ser
una librería, un perchero, una jardinera, un expositor o
un aparador, siempre muy fácil de montar. Del mismo tipo
con una apariencia limpia y funcional, y con acabados metálicos
de varios colores, el sistema Wallstreet
Living de Adeco se puede
utilizar en cualquier dependencia, también en el baño y
la cocina, y tiene infinitas combinaciones. A base de paneles
diseñados para distintos usos el sistema Erika
de Moormann
es muy práctico para la cocina, pudiendo poner una mesa
plegable, fregadero, estantes para vasos, recipientes, platos,
cubos de basura…
Las mesas ocupan bastante espacio y suele haber más de una
en cada casa así que una solución es que sea ligera, plegable
o extensible. El Xpand System es un sistema
que permite expandir la mesa de la manera más simple, da
la sensación de que la madera se estira, la fabrican tanto
para mesa de cocina, de comedor o de café. La mesa Spenzer
de Källemo
se pliega ocupando el mínimo espacio. La Rotor
Coffee Table de Luciano Bertoncini se extiende mediante
cuadrados que giran para ampliarse en caso de necesitar
más superficie.
El sofá-cama, o cama-sofá según se mire, es muy interesante
para ese espacio diáfano que cambia de uso según sea de
día o de noche, ya no hay que pensar en los poco prácticos
y feos de hace unos años. La empresa Cor con sus modelos Conseta,
sofá de dos plazas y cama de matrimonio, y el Trinus,
chaise longe y cama individual, ofrece diseños vanguardistas
de líneas simples.
En la misma línea el modelo Newborn
de Dune es
sorprendentemente fácil de transformar y se puede encontrar
para cama grande o pequeña. También los futones son buena
opción, como los convertibles de Ikiru.
Por si viene visitas, hay soluciones de emergencia, la Multichair
de B
Line, el maxi cojín de Sumo
o las Bubble
Beds de Bubble Furniture,
aunque es posible que no vuelvan a visitarnos.
Parece difícil que la
microvivienda de nuestros sueños no parezca un bazar
abarrotado de objetos por el que, para poder movernos, debamos
desarrollar dotes de contorsionista. Aunque existen 10 reglas
que nos garantizan el éxito: primera, tener acceso a esa
microcasa; segunda, que sobre bastante dinero para comprar
los muebles; tercera, saber que existen muebles multifuncionales;
cuarta, saber como conseguirlos; quinta, ser ordenados;
sexta, no tener el vicio de coleccionar recuerdos de viajes;
séptima, prohibir a los familiares hacer regalos “originales”;
octava, no recibir muchas visitas; novena vivir solos y
décima, leer a fondo este artículo.
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